El trabajo clave y poco conocido para que la soja rinda más y hasta supere los 70 qq/ha: "Lo único que nos frena es la lluvia"

Stine abrió las puertas del campo de mejoramiento y mostró todo el proceso detrás de las variedades que rinden cada vez más

24deFebrerode2026a las14:19

A pocos años de la  llegada de Stine a la Argentina con marca propia, de la mano de Ignacio Rosasco, el semillero privado más grande del mundo se consolida en el país con más rinde y la premisa de que la genética es clave para mejorar la rentabilidad del productor.

Cruzamiento de soja en el campo de Stine

Bajo este marco, Stine abrió las puertas del "corazón" del programa  de investigación en soja y maíz. En esta campaña, Stine apunta a realizar 130.000 cruzamientos de soja, con un objetivo de 10.000 nuevas combinaciones genéticas por año, y un volumen total cercano a 180.000 variedades sembradas entre Venado Tuerto y Tucumán. En paralelo, el programa de maíz -con 75 personas dedicadas- ya alcanzó más de 290.000 polinizaciones, trabajando sobre híbridos de todos los ciclos, o como los llaman en el equipo: “cortos, petisos y bestias”, en referencia a los ciclos cortos, intermedios y largos. 

cruzamientos soja

A esto se suma una red de más de 100.000 parcelas en evaluación en casi 40 localidades, que validan en campo real el diferencial de cada avance genético. 

De esta forma, la recorrida que realizó Agrofy News por los campos de investigación y desarrollo de Stine permite difundir un trabajo clave y poco difundido que realizan cientos de personas a diario. Esto permite que algunas variedades hasta superen los 70 qq/ha.