El futuro ya llegó a la ganadería

Argentina comenzó a realizar la validación genómica de su rodeo cárnico. El uso de los DEPs clásicos en los planteles de Angus ha dejado mejoras notables.

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El futuro ya llegó a la ganadería
04deAbrilde2014a las16:53

En los últimos años el uso de los DEPs clásicos en los planteles argentinos de Angus ha permitido lograr una serie de mejoras notables (especialmente en lo que respecta a facilidad de parto). En un futuro los cabañeros podrán emplear además DEPs moleculares –obtenidos en evaluaciones genómicas– para acortar los tiempos de esas mejoras de manera significativa.

Pero para que una evaluación genómica sea confiable –en lo que respecta a predecir las características de interés de un ejemplar recién nacido– es necesario que la misma esté respaldada por datos de campo ultra confiables.

“Lo importante para hacer evaluación genómica es disponer primero de un programa nacional con DEPs clásicos”, indicó Horacio Guitou, investigador del Instituto de Genética Ewald A. Favret (INTA Castelar) y coordinador del programa de evaluación genética de la Asociación Argentina de Angus.

“El hecho de tener una prueba nacional con DEPs clásicos no significa que estás listo para poder hacer una evaluación genómica, porque de esa evaluación tradicional es necesario disponer de una subpoblación de toros que tenga DEPs de alta precisión. Y esa muestra de toros con DEPs de alta precisión para cada característica de interés económico es lo que nos va a permitir estimar el valor de cada SNP (“marcadores genéticos”). Esa población de referencia es conocida como training population”, añadió Guitou en un artículo publicado por la última edición de la Revista CREA.

El objetivo propuesto por la Asociación de Angus consiste en determinar una training population de al menos 1000 toros padres con DEPs de alta precisión para doce características de interés.

“Pero juntar 1000 toros padres con DEPs de alta precisión no es una tarea fácil”, explicó Guitou, para luego agregar que “hasta el momento juntamos muestras de 671 toros y los genotipamos con un chip que es de 770.000 SNP”. Esas muestras genéticas –bulbos pilosos– se enviaron a la empresa GeneSeek (localizada en Lincoln, Nebraska, EE.UU.) para hacer el genotipado. El costo de cada evaluación es de 75 dólares.

“Lo que hace GeenSeek es la lectura de la secuencia de bases en el ADN. Pero después es necesario asociar la secuencia de bases de cada ejemplar genotipado a las características presentes en los DEPs. Eso lo estamos haciendo en una primera instancia con la colaboración de investigadores de la Universidad de Iowa, porque ellos tienen mucha experiencia en bioinformática. Entonces son dos cosas: uno es el trabajo de laboratorio, que ya está hecho con 671 toros, y otra es la evaluación de esos datos en el ámbito académico”, comentó Guitou.

Para llegar a la muestra mínima de 1000 ejemplares genotipados es necesario que los toros que están activos actualmente sigan teniendo hijos, suba la precisión de sus DEPs y luego entonces se puedan agregar así a la training population.

“Nosotros hoy tenemos 671 reproductores genotipados y próximamente habrá 100 más y luego otros 100. Así se pueden ir generando SNPs cada vez más precisos. Y cuando se haya logrado una cantidad suficientes de animales genotipados, estaremos en condiciones de generar los DEPs moleculares. Por eso no hay que generar falsas expectativas. Además, cada cinco años, debido a los efectos de selección propios de cada nación, es necesario renovar la base de datos de la training population con nuevos animales; eso porque cinco años es un intervalo generacional en bovinos”, indicó el investigador.

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