El secreto de los buenos resultados

Argentina tiene grandes posibilidades para producir carne y leche, pero a la vez hay numerosos aspectos que los productores deben superar.

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El secreto de los buenos resultados
23deMayode2014a las07:51

La Argentina tiene grandes posibilidades para producir carne y leche, pero a la vez hay numerosos aspectos que los productores deben superar para llegar al potencial que tiene la ganadería argentina en materia de eficiencia reproductiva. En ese sentido, hay herramientas que están disponibles y otras en vías de desarrollo, como el manejo del forraje o la inseminación a tiempo fijo, que deben ser discutidas con los veterinarios que trabajan en la actividad privada.

Para esto es necesario buscar los mecanismos más adecuados para llegar con esas herramientas a los productores, de modo que se refleje en un impacto en la producción. "Si se mira para atrás, después de 25 años de ejercer la profesión, la forma en que las cosas se hacen en materia de ganadería no es la misma que se utilizaba una década atrás; hay un cambio que se fue generando en la última década como consecuencia del esfuerzo que hacen los veterinarios a partir de hacer extensionismo", sostuvo Julián Bartolomé, médico veterinario, en diálogo con el suplemento Ámbito del Campo.

Bartolomé es médico veterinario egresado de la Universidad Nacional de La Pampa, realizó estudios en Suecia y en Estados Unidos para especializarse en fisiología reproductiva de vacas lecheras, es docente en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de La Pampa y participó hace pocos días en el simposio veterinario organizado por Biogénesis Bagó.

Algunas estrategias que se podrían emplear para optimizar los resultados se refieren al aprovechamiento del recurso forrajero, el estacionamiento del servicio (inseminación a tiempo fijo), acortar el servicio, los controles sanitarios, diagnósticos y vacunaciones, entre otros aspectos para prevenir enfermedades, pero sobre todo para llevar adelante un manejo reproductivo eficiente.

Es fundamental mostrar al productor los resultados en números y los beneficios que reporta la aplicación de la tecnología que, en definitiva, se refleja en mayor productividad y ganancia económica porque ése es el momento en que el empresario agropecuario cambia y adopta tecnología, explicó Bartolomé. Pero para llegar a esta instancia es necesario generar un cambio de mentalidad, aunque "nuestros ganaderos son bastante progresistas y tratan de cambiar, les gusta mucho lo que hacen, si tenemos en cuenta las experiencias que conocí en otros países. A veces puede ocurrir que no encuentran el camino adecuado y necesitan del asesoramiento de un profesional para decidirse a tomar la iniciativa de cambiar", apuntó.

"El productor hoy produce terneros y piensa si puede o no cambiar y producir novillos, o si va a empezar a engordar porque las reglas pueden cambiar; no hay una estabilidad en el sistema, entonces no piensa en invertir. Cuando se toman decisiones de este tipo se piensa en 10 o 15 años, y a veces como veterinario le preguntamos al productor qué piensa hacer en el campo, entonces ve el día a día y no el largo plazo", reflexionó Bartolomé. 

El veterinario dejó bien claro que hay diferencias importantes entre productores de carne y lecheros, porque los últimos son más amigables con la tecnología y quizá sea "porque ven mucho más rápido el efecto en la producción de leche; en cambio el de carne lo ve más a largo plazo y piensa que si se produce una modificación en el precio del ternero a futuro, no sabe si va a recuperar la plata invertida, pero ambos son permeables". 

Nuevas tecnologías

En el mercado ganadero se conocen nuevas biotecnologías reproductivas, como la inseminación artificial, la transferencia embrionaria y, a pesar de la existencia de estas herramientas, la cantidad de vacas que en la Argentina se inseminan con este sistema es muy baja: en vaquillonas alcanza el 30% y en la población de vacas apenas puede llegar al 10% o al 15%.

"También está la posibilidad de invertir en la compra de toros de gran calidad genética, hay cabañas muy buenas en la Argentina y los productores deben comenzar a comprar animales de buena calidad y pensar en aplicar la inseminación artificial. Para realizar el servicio natural en los campos marginales y preñar a las vacas es necesario disponer también de buenos toros que posibiliten elevar la calidad genética del bovino que está en el rodeo general. Comparado con otras producciones, esta práctica está atrasada en la Argentina".

En las especies de porcinos y aves hubo un mayor avance en la incorporación de genética con animales de muy buena calidad y con la necesidad de producción de alimentos que hay en el mundo, ningún productor de la Argentina se puede dar el lujo de tener en producción una vaca que no tiene calidad genética. "Todo es muy caro: la tierra es cara, darle de comer a una vaca es caro y por eso es necesario mejorar para aumentar el peso del destete del ternero, para mejorar después la calidad de ese animal en el momento de engordarlo", recomendó Bartolomé.

En la ganadería argentina se habla de un destete que en promedio se ubica entre el 65% y el 67%, mientras que en otros países tiene entre el 75% y el 80% de destete. Por lo tanto, ese número se puede mejorar entre 15 y 20 puntos porcentuales en la Argentina.

Entre las causas que impiden pegar un salto cuantitativo en materia de destete, el veterinario enumeró en primer lugar los sistemas sanitarios que impiden a las vacas y vaquillonas quedar preñadas, en muchos casos terminan con abortos y no llegan a parir. Otro aspecto que influye en este estado de cosas es el manejo nutricional, que es lo más complicado.

Por otra parte, muchos campos argentinos tienen problemas de infraestructura, porque en algún momento del año están cargados de animales y en otro momento no, entonces esa "sobrecarga hace que ese recurso forrajero desaparezca y las vacas sufren".

"Lo ideal es planificar sobre los lugares en los que se quiere producir carne, por ahí pasan de ganadería a agricultura de golpe, sobra pasto en un lugar y falta en otro, entonces lo más lógico es reordenarse y definir qué sistema productivo se quiere implementar en cada lugar y planificar para poder estabilizar esos sistemas y producir en forma más ordenada", resumió. 

En la Argentina los planes sanitarios vigentes para el manejo de los rodeos establecen como obligatoriedad por parte del productor la aplicación de las vacunas antiaftosa, excepto la región patagónica y la vacunación contra la tuberculosis. Sin embargo, existe un paquete de vacunas muy importantes que, al no ser obligatorias, no se aplican. "El costo de la sanidad es muy bajo, comparado con otros países apenas representa entre el 1% y el 3%, en relación con los beneficios que reporta. Muchas veces el tema pasa por una concientización del productor y entender las ventajas y los beneficios que reporta tener un buen plan sanitario y muchas veces hay problemas estructurales", recomendó el profesional.

La lechería 

El segmento de los productores de ganado de leche desde siempre estuvo a la vanguardia de la tecnología "porque trabajan mucho, aunque de todas maneras sufre la competencia con la agricultura, por eso muchos sistemas están cambiando al pasar de pastoriles a intensivos con mayor cantidad de animales", explicó Bartolomé.

Ese recambio que se observa en la producción lechera trae aparejado un desafío muy importante para el manejo nutricional y sanitario para los veterinarios porque "en los últimos 10 o 15 años aparecieron problemáticas nutricionales que obligaron a los veterinarios a ponernos a estudiar de nuevo; estas problemáticas no las habíamos visto en la facultad cuando estudiábamos porque no existían, y son enfermedades que aparecieron con el aumento de la producción individual de la vaca, con la genética y con el manejo intensivo".

"Esta situación dio origen a un montón de enfermedades metabólicas que debimos interpretar, ver cómo manejarlas y es ahí donde debimos asumir un papel fundamental en los sistemas intensivos de tambo. No hay ningún tambo hoy que no tenga uno o dos veterinarios trabajando y como asesores externos que asisten al productor para mantener una buena producción y la calidad de leche", definió.

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