Clima lluvioso repercute en la logística agrícola

La falta de caminos adecuados y la precaria integración de modos alteran los factores de producción en regiones agrícolas clave.

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Clima lluvioso repercute en la logística agrícola
30deJuliode2014a las07:28

¿De qué sirven los mejores puertos, un dragado eficiente y la posibilidad de cargar buques con bodega completa en el puerto de origen si los granos tienen muchas dificultades para llegar, no llegan o llegan tan caros que deja de ser rentable producir en determinadas zonas?" Se puede hasta leer el pensamiento de muchos productores que lejos de confiarse en la soja como la Cenicienta de las economías de la región, se ven necesitados de un plan maestro de infraestructura que permita un mejor aprovechamiento de las operaciones logísticas. Sin contar, como viene aconteciendo en diferentes partes del mundo y con mayor crudeza, los fenómenos meteorológicos y naturales que tienen gran incidencia en las economías regionales.

Esto, según los analistas del sector, repercutirá en las empresas de logística que tendrán que transportar mayores volúmenes y deberán estar mejor preparadas que en años y campañas anteriores. Según la estimación de la calificadora de riesgo Moody's, los países de la región están en mejores condiciones -gracias a que sus balances fiscales se fortalecieron- de afrontar riesgos de tipo climático y de acceder a créditos bilaterales y multilaterales, que ayudarán a solventar gastos destinados a la reparación de infraestructura.

La consultora María Sol Arcidiácono, en el marco de un desayuno sobre las perspectivas económicas del sector agropecuario para 2015, que tuvo lugar en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, señaló que "el clima genera más incertidumbre, más volatilidad en el precio de una commodity agrícola porque hasta que no tengamos la cosecha en el barco no sabemos cuál será la oferta".

Además, la mayoría de las zonas productoras (como en el caso del Gran Rosario) tienen caminos de tierra con muy poco mantenimiento, por lo que los camiones que llevan el cereal desde el campo hasta las plantas acopiadoras sufren para poder mover la cosecha del campo.

"Allí, las municipalidades son las responsables, pero no reciben prácticamente nada de las coparticipaciones provinciales y menos aún de la coparticipación nacional, relacionada con las retenciones", explicó Matías Tortorella, de la consultora GestionAr.

Según el especialista, aunque los productores afrontan el 35% de retenciones al agro, en repetidas ocasiones deben arreglar sus propios caminos y también hacerse cargo de las roturas de los camiones.

Esta situación, en años húmedos (impacto de El Niño) como el que está previsto, se agrava aún más por el barro. "El costo de llevar la mercadería a puerto está regido por la Confederación Argentina de Transporte Automotor de Cargas [Catac] y los camiones marcan el rumbo de los precios", agregó.

En relación con los ferrocarriles, pese a que hay bastantes líneas férreas que transportan cereal a los puertos, Tortorella señaló que el productor no ve casi nunca las ventajas del ferrocarril. Las plantas de acopio se ven obligadas por los sindicatos a descontar "precio parecido" al del camión para que éstos no se vean desfavorecidos. El puerto tiene sus inconvenientes, pero el mayor problema está en la cadena logística hasta llegar al puerto.

Fuente: Diario La Nación Autor: Andrés Asato

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