El avance genético, clave en una ganadería competitiva

Claudio Fioretti destacó que "aún tenemos la asignatura pendiente de lograr mayores avances en los rodeos comerciales o de cría”.

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Lic. Ignacio Iriarte, director de la Revista Informe Ganadero

Lic. Ignacio Iriarte, director de la Revista Informe Ganadero

06deSeptiembrede2014a las07:45

El Eje Técnico del Primer Simposio Valor Ganadero que se realizó en la ciudad de Rosario, Santa Fe, incorporó la visión de un grupo de expertos en materia de perspectivas ligadas a los mercados de carne y la importancia de incorporar tecnología en los rodeos.

Avances en genética bovina

Esta parte del módulo fue llevada adelante por el médico veterinario Claudio Fioretti, ex director de genética en Cabaña Las Lilas y actualmente dedicado a la consultoría privada, quien destacó la importancia de tres métodos de evaluación por medio de los cuales “el productor puede generar información útil para tomar decisiones que impacten en la productividad de los planteos ganaderos y, por ende, el resto de la cadena de valor”.

Destacando que estas técnicas tienen implicancia práctica, biológica, productiva y económica, Fioretti hizo un primer análisis en cuanto al uso de los DEPS -diferencias esperadas entre progenie-. “Es la herramienta más importante para introducir cambios en los rodeos”, sostuvo.

En ese marco, el profesional resaltó la necesidad de medir los atributos de los toros en relación a las bondades que transmiten por medio de su descendencia: “Lo que verdaderamente importa es lo que el animal deja en el campo: debe donar mérito genético”, explicó. Y agregó: “El 90% de los cambios genéticos se logra a través del aporte de los machos”.

Además, detalló indicadores económicos de importancia y avanzó sobre uno específicamente, ligado a los niveles de crecimiento de los animales.

“Cuando nos referimos a la velocidad de crecimiento, debemos considerar cuál es el tamaño que esperamos que los animales alcancen. Este tipo de variables es de las más rentables a seleccionar”, expresó. 

A la hora de avanzar sobre los denominados “índices bio económicos” a tener en cuenta, Fioretti explicó que si bien suele apuntarse a maximizar temas como los pesos al destete y finales, poco se avanza sobre el análisis ligado a los insumos. “Este tipo de indicadores mide diferencias de beneficios netos anuales esperados por vaca en producción. Tema clave si consideramos la necesidad de convertir a la ganadería en una actividad competitiva frente a la producción de cerdos y/o aves, con las cuales cada vez competiremos en mayor medida por la superficie y el alimento”, reforzó. 

Por último y en relación a la “selección genómica de caracteres cuantitativos de importancia económica”, el disertante destacó aspectos a considerar como la eficiencia de conversión alimenticia y las pruebas de progenie.

“Es clave que la ganadería pueda ser más competitiva frente a otras actividades, para lo cual el avance genético juega un rol muy importante. En ese marco, aún tenemos la asignatura pendiente de lograr mayores avances en los rodeos comerciales o de cría”, concluyó Claudio Fioretti.

Mercados ganaderos

La temática fue desarrollada por el Lic. Ignacio Iriarte, director de la Revista Informe Ganadero, quien destacó que la actividad se encuentra atravesando un prolongado proceso de transición. “Nuestra ganadería está estancada desde hace 40 años en términos productivos”, explicó.

Más allá de esto, el analista destacó la reciente aprobación de la Cuota 481 por medio de la cual Argentina podrá exportar cortes de valor a la Unión Europea, sin los aranceles que actualmente se contemplan en la Cuota Hilton, por ejemplo. “Además de esto, es muy probable que nuestras carnes vuelvan a comercializarse nuevamente en los Estados Unidos antes de fin de año”, explicó Iriarte, tras resaltar las posibilidades exportadoras que se potenciarán también para el sector en Rusia y, fundamentalmente, China. 

“A nivel internacional, y mientras el resto de los comodities ven caer sus precios, el valor de la carne sigue subiendo”, mencionó el analista. 

Y profundizó: “En el mundo cada vez se comercializa más carne y se produce menos. Y esto tiene que ver con distintas cuestiones como pueden ser la competencia por la superficie, el costo de la tierra y una escasa renovación de productores, todas problemáticas comunes en distintos países del mundo”.

Por último, Iriarte concluyó: “La bala de plata para la ganadería argentina está vinculada a poder sumarle kilos a los mismos animales que hoy estamos mandando a faena a menos de un año de su nacimiento”.

Fuente: MasCom

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