Proyectan lapsos cálidos y lluvias abundantes

Durante lo que resta del verano y los primeros días del otoño 2015 habría una marcha climática muy irregular, con predominancia de lapsos cálidos y lluvias abundantes.

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Final del verano y comienzo del otoño 2015.

Final del verano y comienzo del otoño 2015.

06deMarzode2015a las16:58

FINAL DEL AÑO CLIMÁTICO 2014/2015

Desde comienzos de la campaña 2014/2015 se difundieron persistentes rumores acerca del posible desarrollo de un “El Niño”, pero el resultado final fue un episodio tipo “Modoki”, de moderado a escaso vigor, cuya principal manifestación fue actuar como factor de perturbación.

A esto, se sumó la acción perturbadora causada por un marcado calentamiento del Océano Atlántico Subtropical Sur, frente a las costas del sur del Brasil, Uruguay y la Provincia de Buenos Aires.

Cabe consignar que este calentamiento del Atlántico forma parte de un ciclo de larga duración, iniciado a partir de 2007 y que, probablemente, se prolongue durante una o dos décadas adicionales, por lo que su acción continuará haciéndose sentir durante las próximas campañas agrícolas.

Escenario climático muy perturbado

La interacción entre ambos factores generó un escenario climático muy perturbado:

  • Precipitaciones extremadamente desparejas e irregulares, tanto en el tiempo como en el espacio, generando fuertes contrastes, en los que coexisten zonas con excesos hídricos con áreas con sequía.
  • Debilitamiento de las entradas de aire polar, dando un régimen de heladas benigno, y una predominancia de lapsos extremadamente cálidos y húmedos.

Este escenario persistirá durante lo que resta del verano y los primeros días del otoño 2015, generando una marcha climática muy irregular, con predominancia de lapsos cálidos y lluvias abundantes.

COMIENZO DEL AÑO CLIMÁTICO 2015/2016

Aproximadamente después de la Semana Santa 2015, comenzará el año climático 2015/2016, el cual se extenderá aproximadamente hasta la Semana Santa 2016.

En referente al fenómeno de “El Niño” el nuevo escenario será neutral, pero que seguirá siendo controlado por el calentamiento del Atlántico Subtropical Sur, a lo que se adicionará una gradual activación de los vientos fríos procedentes del Polo Sur.

Durante el otoño y el invierno, es probable que la circulación polar se vigorice, incrementando las irrupciones de aire polar, frío y seco, que provocarán heladas más intensas que en la temporada anterior, las cuales se extenderán desde el inicio del otoño hasta el inicio de la primavera.

No obstante, el calentamiento del Atlántico mantendrá una circulación tropical algo superior a lo normal, que establecerá un fuerte antagonismo con la procedente del Polo.

Lluvias superiores a lo normal

Las precipitaciones serán superiores a lo normal, concentrándose fuertemente sobre dos sistemas principales:

  • Una diagonal que irá desde Bolivia, atravesando el nordeste de La Argentina, hasta el sur del Brasil, donde se observará el riesgo de aguaceros torrenciales, granizo y vientos.
  • El sur y centro de Chile y la Cordillera Sur y Central.

En el resto del área agrícola, las precipitaciones serán algo superiores a lo normal en sus valores acumulados, pero muy erráticas.

Al llegar la primavera 2015, volverá a imponerse rápidamente la circulación tropical, generando condiciones cálidas y húmedas, en forma similar a lo observado durante la temporada anterior pero, a diferencia de aquélla, experimentará el riesgo de heladas tardías.

El régimen térmico mostrará fuertes oscilaciones, alternándose prolongados lapsos muy calurosos y secos, que se alternarán con rachas de tormentas intensas, con granizo, vientos y aguaceros torrenciales, que provocarán el riesgo de desbordes de ríos y arroyos y anegamiento de zonas bajas.

Es probable que el Verano 2016 observe un comportamiento similar, debido a la persistencia del calentamiento del Atlántico Subtropical Sur, el cual forma parte de un ciclo de larga duración, que se prolongará durante por lo menos una década a partir del presente.

Conclusión

Debido a la compleja interacción de factores que dominan el clima sudamericano, debe esperarse una sucesión de escenarios contrapuestos, que se irán sucediendo a lo largo de la temporada, según se describió en los títulos precedentes.

Cabe insistir, una vez más, en que, las irregularidades exhibidas por el agroclima durante las últimas campañas agrícolas, tanto a nivel nacional como internacional, indican que no es prudente hacer cálculos exitistas, y que debe dejarse siempre un margen de seguridad en las proyecciones económicas y productivas que se realicen.

Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires Autor: Eduardo Sierra

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