Precios que recibe el productor están por el subsuelo

El recorte en los precios que se realiza a través de las retenciones a las exportaciones sobre el precio FOB pone al productor en situación de quebranto.

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Fuente: Margenes Agropecuarios

Fuente: Margenes Agropecuarios

27deMarzode2015a las07:42

El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona Oeste de Buenos Aires, sobre la base de los precios estimados a cosecha 2015 para trigo y granos gruesos. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento.

La trilla de los primeros lotes de maíz de primera son dispares con extremos de 70 a 100 qq/ha. Estos rindes responden a la disparidad de lluvias, con gran contraste en el volumen caído entre campos linderos y entre localidades. En cuanto al girasol, los rindes son buenos con rangos entre 24 y 30 qq/ha.

La soja de primera muestra una buena evolución en general y si bien se espera también disparidad en los rindes, los primeros lotes de variedades de ciclo corto en lotes de alta productividad que recibieron buenas lluvias muestran rindes de 41 qq/ha.

Los precios al productor, en tanto, están por el subsuelo ante las caídas que se verifican a medida que va ingresando la cosecha. La más pronunciada la sufrió el girasol, en vista de que en plena cosecha se frenó la demanda de fábricas ante trabas en la exportación de aceite en los puertos.

Proyecciones de resultados

Las proyecciones para siembras por administración en campo propio reflejan quebrantos de los que sólo escapan la soja de 1ª y de 2ª en el rango alto de los rindes expuestos. El rinde de indiferencia para cubrir los costos totales en trigo es de 60 qq/ha mientras que para la soja de 2ª el rinde de indiferencia es de 22 qq/ha. En maíz el rinde de indiferencia es de 120 qq/ha, en girasol es de 24 qq/ha y en soja de 1ª de 34 qq/ha.

En campo arrendado el quebranto es generalizado en todos los cultivos. El rinde de indiferencia para cubrir costos totales en trigo es de 71 qq/ha, en soja de 2ª de 27 qq/ha, en maíz de 131 qq/ha, en girasol de 30 qq/ha, y en soja de 1ª de 41 qq/ha. Estos no son alcanzables para el promedio de la zona, sino sólo en los lotes de mayor productividad, y para planteos técnicos que requieren una mayor inversión a la expuesta en el cuadro.

Ante esta coyuntura, la negociación por las tarifas de trilla entre contratistas y productores es sumamente difícil, ya que el productor apunta a achicar el quebranto y los contratistas aspiran a cobrar tarifas en línea con los aumentos de costos.

Problema de los precios

El problema central está en los precios de los granos, en vista de que el recorte en los precios que se realiza a través de las retenciones a las exportaciones sobre el precio FOB pone al productor en situación de quebranto.

Esta situación está además agravada por la intervención en el mercado de exportaciones, que afectan en mayor medida al trigo y al maíz. Ante los saldos excedentes que provoca esta intervención, la demanda (el consumo interno y la exportación) paga precios con descuentos sobre el precio FAS teórico o de paridad de exportación.

Ante los bajos precios y el alto costo de los fletes, en las zonas más alejadas de los puertos la agricultura deja de ser viable.

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