Clima y estimaciones hicieron volver presión bajista a Chicago

Las subas que se daban en las últimas semanas parecían difíciles de justificar en el marco de un clima favorable para el maíz y la soja norteamericanos.

Por |
En el mercado local los productores aprovecharon la suba de precios de semanas pasadas para originar financiamiento, vendiendo activamente.

En el mercado local los productores aprovecharon la suba de precios de semanas pasadas para originar financiamiento, vendiendo activamente.

15deJuniode2015a las08:17

Las subas que se daban en las últimas semanas parecían difíciles de justificar en el marco de un clima favorable para el maíz y la soja norteamericanos, alertamos en ese momento. Sostenemos que esta cuestión, sumada a que el reporte del USDA (Departamento de Agricultura de EE.UU.) no trajo sorpresas alcistas provocó que los valores se debilitaran.

Reporte del USDA

Analizando el reporte del USDA, el stock de maíz 15/16 de EE.UU. subió a casi 45 millones de toneladas, 630.000 más que el informe anterior, pero 210.000 por debajo de lo esperado. Para la soja estimó casi 13 millones de toneladas de stock final de la cosecha nueva, 680.000 menos que el reporte anterior y 320.000 menos que lo esperado. El trigo fue la oveja negra, donde los stocks subieron 580.000 para llegar a 22,2 millones de toneladas, unas 440.000 más que lo esperado.

Los stocks internacionales de maíz subieron nada menos que 3,3 millones de toneladas. Se debió fundamentalmente a un incremento en la producción de Brasil

Por el lado de la soja se ajustaron a la baja los stocks, quedando en -1,8 millones de toneladas para ubicarse en 83,7 millones y nueva campaña en 3 millones llegando a 93,22 millones de toneladas. 

Como dato positivo está el atraso en la siembra de soja de los estados del sudoeste de EE.UU. Es un factor que podría llevar a una menor implantación de lo esperado, pero viendo la capacidad de trabajo de los productores norteamericanos, con cualquier ventana de clima seco se recortaría el atraso. Además, si bien puede haber menos áreas, las zonas donde se sembró gozarán de humedad suficiente como para arrojar rindes muy interesantes.

Pronóstico no muestra fisuras

Los pronósticos de clima llegan ya hasta el 21 de junio y no muestran ninguna fisura. El período clave de maíz y soja es julio; parece difícil que las condiciones cambien tan violentamente como para que el mercado tenga una fuerte alza. Sin embargo, los fondos están muy vendidos y esto podría ser un factor dinámico para el mercado

En lo que hace a trigo, la mayor producción estimada por el USDA dio por tierra con las especulaciones de que las lluvias podrían causar menor producción norteamericana. Sin embargo, las lluvias continúan y la situación va empeorando. Algunos incluso indican que por la forma de recoger datos del USDA, el problema de exceso de lluvias a la cosecha podría conocerse recién más adelante. 

Mayor movimiento en el mercado local

En el mercado local los productores aprovecharon la suba de precios de semanas pasadas para originar financiamiento, vendiendo activamente. En la baja se retiraron. Este comportamiento es el que marca lo que se puede esperar para adelante. Sin embargo, la necesidad de fondos es fuerte, y hay hasta fin de este mes para cumplir con las tarjetas rurales, lo cual es "la última frontera". Por esto lo que los compradores no originen de aquí a las próximas dos semanas no será fácil de comprar. Sólo lo harán con mejores precios o bien esperando mucho para que el productor tire la toalla. 

Por otro lado, la siembra de trigo viene por demás de lenta, y ya se habla de caídas de área que superan el 20%. La preocupación se extiende a la demora en la compra de insumos para los barbechos y de semilla de maíz. Todo apunta a que la caída de área de maíz podría ser incluso peor que la de soja. La pregunta es qué se hará con toda esa superficie. Probablemente pase en gran parte a soja, pero no se descarta que haya una nueva caída de área implantada global

El año pinta muy complicado para este sector. Sin susto climático en EE.UU., la única solución que queda es jugarse a que el nuevo Gobierno reconozca que hay un tipo de cambio muy atrasado que ahoga a las empresas exportadoras, y el tipo de cambio se reacomode. El problema es que el tiempo que hay que esperar es muy prolongado, y las cuentas por pagar del productor, abultadas.

(*) Profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

Temas en esta nota