Una campaña que exige sintonía fina

La baja rentabilidad agrícola demora las negociaciones por los alquileres. Los bancos y los proveedores de insumos siguen de cerca la cadena de pagos.

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Una vez más es momento de pasar la tormenta, y el productor agrícola lo sabe.

Una vez más es momento de pasar la tormenta, y el productor agrícola lo sabe.

19deJuniode2015a las07:55

Tras salir de una campaña con excelentes niveles productivos, pero con resultados económicos que dejan mucho que desear, estamos de cara a un escenario turbulento que por el momento parece dejar una cantidad no menor de hectáreas libres de producción.

Ya no es novedad que el alquiler de campos se encuentra demorado incluso en la zona núcleo. Las negociaciones se están prologando y haciendo más complicadas por los ajustados márgenes de la última campaña.

Momento de pasar la tormenta

Una vez más es momento de pasar la tormenta, y el productor agrícola lo sabe. Fuentes aseguran que a igual altura del año, en otras campañas se encontraban cerrados contratos para el 80 ó 90 por ciento de la oferta de campos a arrendar; sin embargo en este 2015 aún existe una gran cantidad de pendiente.

Claramente el sector toma lectura de los precios, y entiende que no es momento de agrandarse en estructura, más bien la realidad que se observa es que las empresas se están volcando a un modelo más conservador que permita mantener la salud financiera ante todo. Es que todos los intermediarios comerciales y bancarios tienen puesto el ojo ante la delgada línea que hace que la rentabilidad se desmorone, incluso para los “peces” grandes.

Quienes tienen más antigüedad en el mercado, aseveran que las campañas difíciles siempre fueron “un filtro en el círculo comercial”. Cuando los costos tienden a subir y los precios recorren el camino inverso se hace necesario desplegar una serie de habilidades adicionales para gestionar una empresa agropecuaria y tienen que ver muchísimo con el manejo financiero.

No sólo el recorte de área se hará presente en nuestra geografía nacional. En el país vecino, también se habla de recorte de créditos que perjudicarán la intención de siembra. Las altas tasas de interés implican que el costo para financiar la cosecha de soja aumentará en reales por hectárea, lo que impulsa a los bancos y entidades vinculadas al negocio a ser más selectivos al momento de otorgar créditos. No muy lejana a la situación actual en nuestro mercado. Sin embargo apostar a un modelo conservador en tamaño no implica reducir el abanico de combinaciones de negocios a analizar.

Algunas alternativas

Para quien haya guardado soja, se presentan algunas alternativas para cubrir precio sin comprometer la mercadería, aprovechando el rally alcista que se dio esta semana.

Una posibilidad es la venta de futuro noviembre en zona de 230 dólares con la recompra de call 240 en torno de cinco dólares, lo cual arroja un piso en 225 dólares y con un recorrido relativamente corto, se empieza a recuperar valor desde 240.

Otra alternativa es la estrategia de piso y techo, en la cual se compra un put, financiando la prima con el lanzamiento de un precio de ejercicio superior. Bajo este escenario, se podría armar una estrategia de piso 220 y techo 240 sobre noviembre, a costo cero en prima.

Para aquel que disponga de algo de caja, puede directamente comprar los puts sueltos, y quedar abierto a cualquier posible suba que convalide el mercado (habría que invertir cerca de cinco dólares para asegurar un piso de 220 dólares).

Los tiempos grises deben ser un formador natural de las habilidades comerciales. Todas las alternativas deben ser consideradas minuciosamente y chequeadas en perfecta sincronización con las necesidades de ingresos de cada empresa.

*Analista de mercados y desarrollo comercial en fyo.

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