Clima: lo raro se volvió esporádico y lo casual, cotidiano

De acuerdo a los dichos de Carolina Vera en el marco del Foro Internacional de Cambio Climático, el calentamiento global, ha generado que eventos extremos que eran ocasionales se vuelvan habituales. Períodos prolongados de calor o sequía, por ejemplo, ahora forman parte de la cotidianeidad.

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Carolina Vera, Investigadora del CONICET, Directora del Centro Franco-Argentino de estudios del Clima y sus impactos dependiente del CONICET-UBA-CNRS (Francia) - UBA.

Carolina Vera, Investigadora del CONICET, Directora del Centro Franco-Argentino de estudios del Clima y sus impactos dependiente del CONICET-UBA-CNRS (Francia) - UBA.

03deJuliode2015a las12:00

“Con los estudios que hemos llevado a cabo tenemos la certeza de que el clima está cambiando”, manifestó la Investigadora del CONICET y agregó: “Año tras año puede observarse que se elevan las temperaturas y esto trae como consecuencia un aumento en la frecuencia de las olas de calor. Y en relación a las lluvias se llega a la misma conclusión: la frecuencia e intensidad de eventos pluviales extremos iría in crescendo”.

Carolina Vera graficó dicha idea explicando que antes del calentamiento global las olas de calor eran esperables en 75 años. Actualmente y producto de ese fenómeno, la frecuencia de las mismas ha aumentado considerablemente y puede registrarse una cada 15 años.

Producto de que el cambio climático ya está presente, Vera y el resto de los especialistas que disertaron en el Foro Internacional de Cambio Climático coincidieron en que  “tenemos que adaptarnos”, encontrar una forma sostenible para el desarrollo combinando aspectos individuales, locales, nacionales y mundiales. “La mitigación está bien y un país como el nuestro  tiene recursos suficientes para apostar a ello, pero necesitamos que las regiones que más emiten gases de efecto invernadero, tomen un mayor compromiso en este sentido”, admitió Vera en diálogo exclusivo con fyo apostando al trabajo en conjunto.

Riesgos climáticos por región

Para un análisis más pormenorizado de la situación actual y los escenarios futuros, Carolina Vera y su equipo, han dividido el territorio nacional en regiones y reflexionaron sobre los posibles riesgos de cada una.

“En la Región Húmeda, por ejemplo, el riesgo climático más importante es el aumento de olas de calor, temperaturas extremas y el aumento en la frecuencia y la intensidad de las precipitaciones que podrían ser causa de  inundaciones”, explicó la Investigadora.

“Por otro lado, hemos detectado que la tendencia indica una intensificación del período seco en la Región Centro y Oeste, donde además se registrarían las temperaturas más elevadas de todo el mundo”, sentenció Vera, al momento que agregaba: “Finalmente la Patagonia ha sido otra de las regiones que más aumento de las marcas térmicas ha registrado y esto impactaría en la dinámica de los glaciares que van a seguir retrocediendo”.

De acuerdo a los dichos de Carolina, estos riesgos climáticos generan desastres en la sociedad que no sólo implican pérdidas económicas, sino también de algunas vidas.

Actuar hoy con miras a futuro

Producto de que el cambio climático ya está instalado, la Investigadora del CONICET hizo fundamental hincapié en la necesidad de que como sociedad se comience a actuar hoy mismo. En este sentido, en entrevista exclusiva con fyo expresó: “Aunque hoy mismo dejáramos de emitir gases de efecto invernadero, tardaríamos décadas en que desaparezcan las consecuencias. Así y todo, es fundamental que cada uno desde su pequeño lugar y acompañado por políticas de concientización, tome cartas en el asunto sin esperar más”.

“La Argentina tiene la necesidad de desarrollarse pero debe hacerlo gestionando el riesgo climático: apostemos a lograr un desarrollo sostenible en el que los aspectos sociales, económicos y naturales estén balanceados”, agregó Vera.

Para concluir, Carolina instó a un accionar conjunto y activo que permita pensar en un futuro mejor para todos: “No quiero sonar catastrófica porque catástrofe implica miedo y para mí el miedo paraliza. Pero una cosa es tener conciencia, otra es paralizarse y una muy distinta es ignorar”. No podemos seguir haciendo oídos sordos a una situación que está entre nosotros y promete quedarse.

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