Factores climáticos podrían limitar la expansión del trigo

Desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimaron un incremento del 25% en la superficie a implantar con el cereal. De todos modos el clima podría llegar a jugarle una mala pasada.

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Superficie a sembrar sería la mayor desde la Campaña 2011/12.

Superficie a sembrar sería la mayor desde la Campaña 2011/12.

13deAbrilde2016a las13:35

A pocas semanas de dar inicio a un nuevo ciclo del trigo y según las expectativas de siembra relevadas durante las últimas semanas, desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires prevén una significativa recuperación del área a ocupar por este importante cereal de invierno en la mayor parte de la región agrícola.

El resultado de los sondeos de pre-campaña arrojan una expansión interanual de superficie del 25 % a nivel nacional, que de concretarse elevarían el área de trigo a 4.500.000 hectáreas durante la campaña 2016/17, lo que significa un 15% más que el promedio de las campañas 2011/12 al 2015/16. No obstante, esta primera proyección se encuentra sujeta a posibles modificaciones durante la ventana de siembra, la cual comenzaría a principios de mayo, finalizando a mediados de agosto próximo.

Los factores negativos vinculados a excesos hídricos pueden ser considerados como una problemática importante para la cosecha gruesa del ciclo 2015/16 que aún está en curso. No obstante, por el momento solo representan un riesgo para la correcta incorporación del trigo 16/17, que dependiendo de la evolución del panorama actual durante las próximas semanas, podría afectar a la superficie estimada a implantarse con trigo e incluso no se descartar la posibilidad de sufrir modificaciones sobre el comienzo de la ventana óptima de siembra.

Factores positivos

De todos modos, desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires mencionaron varios factores positivos que apuntalan a un incremento en la intención de siembra:

  • Modificación del esquema comercial e impositivo

Esto trae aparejado una mejor relación entre precios y costos, que modifica el rinde de indiferencia y brinda más incentivo para la siembra del cereal. 

  • Rotación de cultivos

Una nueva oportunidad para mejorar la relación entre cereales y oleaginosas incentivaría la expansión del trigo durante este nuevo ciclo. 

  • Manejo de napas

Varias regiones, que en la actualidad registran excesos hídricos o napas freáticas próximas a la superficie, implantarían trigo con el objetivo de aumentar el consumo de agua disponible en los perfiles, y de esta forma mejorar las condiciones en los lotes que serían posteriormente ocupados con cultivos de verano (principalmente soja de segunda). 

Una mayor presión de malezas resistentes también promovería la incorporación del trigo como un cultivo estratégico para mantener cubierto los lotes durante el invierno. Esta práctica busca reducir la población de malezas y disminuir su impacto en cultivos de verano, que en caso contrario, deberían incurrir en elevados costos para la limpieza de lotes durante el manejo del barbecho previo a la siembra de cultivos de gruesa

  • Recuperación del área agrícola

Ciertas zonas con menor aptitud agrícola del norte y centro del país registraron durante la campaña 2015/16 cuadros que quedaron afuera del plan de siembra. Bajo este escenario, el trigo podría ser un cultivo de transición para que estos lotes sean reincorporados en los planteos de rotación nuevamente (-730.000 Ha implantadas a nivel nacional campaña 15/16 vs 14/15).

Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires

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