Lo que el agua nos dejó

La última semana sólo ha registrado algunas lluvias intermitentes sobre regiones puntuales del país, los milimetrajes de comienzos de abril se tomaron un tregua. Ahora llega el momento de analizar el escenario que el agua dejó: pérdidas de rinde y calidad, demoras en cosecha y sostén en las cotizaciones.

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29deAbrilde2016a las14:31

Argentina

Desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires recorrieron parcialmente las zonas afectadas por las abundantes lluvias y los resultados preliminares del relevamiento a campo indicaron que las pérdidas directas por inundaciones son importantes solo en sectores delimitados. Esto se debe a que la mayor parte del área comprometida logró escurrir o infiltrar las precipitaciones acumuladas desde principios de abril.

Muchas de estas regiones lograron retomar intermitentemente la recolección de cuadros en los días previos, cuando las condiciones climáticas dieron una tregua y las precipitaciones se retiraron por un momento: pudieron observarse días a pleno sol, con temperaturas realmente bajas y escaso contenido de humedad ambiente.

No obstante, más de un 75 % de la superficie recolectable de soja aún se encuentra en pie; por eso, bajo este escenario, la Bolsa de Cereales mantiene la proyección de producción nacional en 56 millones de toneladas aunque no descarta el riesgo de registrar nuevos recortes. Bajo estas circunstancias, las cotizaciones de la oleaginosa siguen encontrando sostén.

¿Cómo sigue el clima?

De acuerdo a los pronósticos, la estabilidad seguirá protagonizando las condiciones meteorológicas durante los próximos días.

Las perspectivas son más que favorables al menos hasta mediados de la semana próxima y es posible que el período libre de precipitaciones se proyecte más allá del día miércoles, momento en el cual se proyectan algunas lluvias débiles sobre el noreste de Buenos Aires.

Habrá que monitorear esta situación, pero queda claro que por ahora no se perfila el regreso de una dinámica capaz de restablecer el inusual contexto pluvial de los primeros veinte días de abril.

Más allá de mediados de semana, continuará entrando la masa de aire frío que arribó en los días precedentes, acentuando el descenso térmico con riesgo de heladas. Posteriormente, los vientos del nordeste, provocarán un gradual aumento de la temperatura, aunque manteniéndose algo por debajo de los niveles normales, y aportando escasa humedad, motivo más que suficiente para que las precipitaciones, en caso de haberlas, sean también menores.

Estados Unidos

En Estados Unidos, la siembra de maíz comenzó con muy buen ritmo. El USDA informó que las labores de implantación lograron cubrir un 30% de la superficie proyectada, quedando por encima tanto del promedio de las últimas campañas, así como también del año anterior.

El dato se ubicó en línea con la expectativa del mercado, aunque de todos modos no deja de ser un factor limitante para las mejoras con las que actualmente opera el maíz en Chicago. Estas subas se ven relacionadas en gran parte por las preocupaciones climáticas en Sudamérica así como también las buenas señales de la demanda para el país del norte.

Pronósticos a corto plazo

La perspectiva comenzará con vientos del sector sur, que provocarán un marcado ascenso térmico en el sur del área agrícola mientras que el centro y el norte registrarán valores más moderados. 

Paralelamente, se producirán precipitaciones abundantes, con focos de tormentas severas, sobre el centro y el sur del área triguera, el centro y el sur del cinturón maicero y la mayor parte del Delta y de la Región del Sudeste. ¿Impactarán estos registros sobre las labores de siembra de maíz?

Hacia el final, una masa de aire frío avanzará lentamente haciendo descender las temperaturas mínimas por debajo de lo normal para la época.

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