Los toros también tienen su "bolsa blanca"

La falta de una mayor evaluación en programas de mejoramiento es un punto débil para la productividad.

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No existe actividad en la que quien vende el producto final no retroalimente a sus proveedores sobre lo que necesita.

No existe actividad en la que quien vende el producto final no retroalimente a sus proveedores sobre lo que necesita.

15deJuliode2016a las08:57

Que la carne argentina sea un icono en el mundo y parte de nuestros más arraigados orgullos no es por casualidad. Producimos una de las mejores carnes del mundo y sabemos asarlas como nadie.

Como multiplicar este icono en riqueza y trabajo para nuestra gente, especialmente en el interior de nuestro país, es el gran desafío. Podemos producir para el mercado interno y para exportar, integrados con las demás producciones, particularmente cerdo y pollo.

Sin embargo, hay una piedra en el zapato: la desvinculación de la industria con la producción. No existe actividad en la que quien vende el producto final no retroalimente a sus proveedores sobre lo que necesita.

¿Las razones?

Las conocemos bien, inestabilidad, señales políticas contradictorias por décadas. Hoy parece que la miopía se va superando, y que vamos a un negocio con metas y objetivo claros, para todos, como debe ser en una cadena de valor. La receta es simple: transparencia, formalidad del negocio y mayor productividad en todas las etapas.

Y una de las claves para producir más es la genética. Hablo de la genética evaluada, la que posee información y nos permite conocer, por ejemplo, datos de crecimiento, fertilidad, carcasa, que se traducen en valor concreto, disponible hoy, en cada catálogo.

Aquí va una adivinanza: ¿cuántos toros de los que cada año dan servicio a nuestras vacas han sido evaluados en programas de mejoramiento? No el 90, ni el 70 ni el 50%: solo entre el 10 y 15%. Los demás podemos llamarlos "bolsa blanca", haciendo un parangón agrícola.

Cuando alguien toma una decisión, tiene sus razones, y el que pone la plata y el riesgo es el ganadero. Pero es necesario explicar que con la tecnología de hoy, y con los estudios del ADN que vienen a toda velocidad, si queremos incrementar la productividad no podremos prescindir de genética evaluada, cada vez en más ítems. Tenemos recursos humanos valiosos, que generan una exitosa interacción pública-privada y debemos aprovecharlos.

En este contexto, el Foro Argentino de Genética Bovina organizará su novena jornada sobre genética Bovina en la Exposición Rural de Palermo con un perfil diferente y abarcador: juntar a todos los actores y encontrar elementos comunes para trabajar. Esto es, con la Industria frigorífica contando cuál es el producto de calidad que necesita, el Gobierno (INTA, Agroindustria) proponiendo sistemas de tipificación para que sea reconocida -y pagada- la calidad, y los genetistas detallando que se está haciendo y sobre todo qué se viene en breve en el sector. Así, bajo el lema de Carnes para la Argentina y el Mundo la cadena hará un evento el próximo miércoles por la mañana, mientras el viernes 22 será la jornada de "Genética e Industria, dos puntas de un mismo negocio".

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