En el monte, pasar el rolo aumenta la oferta forrajera para el rodeo

El INTA confirma que con esta técnica de manejo se mejora la calidad de las pasturas nativas.

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22deAgostode2016a las09:10

En el norte del país, en la región chaqueña y también en Santiago del Estero, la ganadería crece y hay alternativas de manejo, como el rolado selectivo de baja intensidad (RBI), que incrementan la oferta forrajera en el monte y el bienestar animal, ya que el rodeo se puede “refugiar” entre los árboles cuando hace mucho calor.

Hugo Fassola, coordinador del Programa Nacional de Forestales del INTA, aseguró que los sistemas silvopastoriles son “la mejor alternativa para generar un mayor confort animal y fijar carbono protegiendo el suelo”.

Para controlar las abundantes leñosas arbustivas características de esta región, los técnicos proponen utilizar el rolo, que arrastrado por un tractor permite el corte y el aplastamiento del estrato arbustivo y genera un ambien­te accesible y amigable para el rodeo y la actividad forestal.

En los potreros que se trabajaron con el rolo mejora la humedad del suelo y el acceso a la luz natural. Esto facilita la germinación de pastos nativos y la siembra de otras especies, lo que impacta en el incremento de la oferta forrajera.

“El rolado reduce el volumen de las leñosas arbustivas y estimula el crecimiento de las gramíneas forrajeras porque disminuye la competencia interespecífica”, detalló Carlos Kunst, técnico del INTA Santiago del Estero.

El experto aseguró que luego de que pasa el rolo la oferta de forraje puede aumentar un 200% en especies nativas y hasta un 500% si se siembra Gatton panic o Green panic. “Este incremento disminuye el número de hectáreas necesarias para mantener un animal: se pasa de entre 12 y 15 hectáreas a entre 2 y 5 hectáreas, lo que aumenta la rentabilidad de los establecimientos”, destacó Kunst. Además, aumenta la accesibilidad al potrero, lo que permite un manejo más eficiente del rodeo al poder identificar patrones y hábitos de pastoreo, como así también supervisar la sanidad de los vientres y terneros.

Entre las ventajas también se destaca el mínimo impacto de la tecnología sobre los árboles y, así, aprovechar su capacidad de generar un microclima que reduce la temperatura en las horas críticas del verano, lo que contribuye al bienestar animal y a la eficiencia productiva.

“Las temperaturas extremas de la región chaqueña pueden afectar la productividad y el confort animal en condiciones de campo abierto. Este estrés térmico impacta en el consumo de alimento que se traduce en un menor aumento de peso diario”, explicó Roxana Ledesma, técnica del INTA Santiago del Estero.

En referencia al manejo forestal, la especialista ponderó la técnica del rolado porque “permite manejar la competencia entre los árboles más grandes y de los más pequeños con los arbustos, al tiempo que asegura la persistencia de las poblaciones forestales y facilita su recuperación”.

Esta forma de manejo también colabora con la biodiversidad al mantener o recuperar la diversidad de hábitats de fauna. “Es recomendable que en el lote queden isletas de vegetación, ya que estos lugares suelen ser abrigos para los animales y la fauna”, recomendó la especialista.

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