“La ganadería es lo que más me gusta”
Con estas palabras se define el banquero Jorge Brito, quien concretó el sueño de ir “del campo a la góndola” con Cabaña Juramento.
|
Jorge Brito, en Salta, de recorrida por los corrales. Desde el año 1993 invierte para el desarrollo de su campo y la zona.
No hace falta que diga “esto es lo que más me gusta”. Se le nota en la cara.
Jorge Brito, uno de los hombres de negocios más importantes del país, no tardó un instante en aceptar el convite para hablar con Clarín Rural de su gran pasión: la ganadería. El hombre que en 30 años edificó un banco (el Macro), que figura en el podio de todos los indicadores (depósitos, préstamos, sucursales, empleados), se enciende cuando comienza a contar cómo concretó el sueño quimérico de Cabaña Juramento. Del campo a la góndola.
“Siempre me gustaron las vacas y el negocio ganadero –arranca sin dar tiempo a la pregunta--. Ya en los 80 empecé a buscar campo en el NEA, en Reconquista, en Chaco y Formosa. Pero enseguida me di cuenta del potencial de Salta”.
“Ahí no llueve durante cinco meses de invierno. Me gustaba eso, porque un ambiente seco es ideal para la ganadería. Sobre todo para lo que yo quería hacer, que era un feedlot de gran escala. Y en aquel momento Salta no producía el 85% de la carne que consumía. Me miraban como a un bicho raro: el engorde a corral era algo que se desconocía en todo el país y más todavía en el NOA”. Allí armó el proyecto del feedlot, y comenzó a llenar los corrales. En 1993, cuando recién arrancaba, aparece una oportunidad: se había terminado de construir un frigorífico muy prolijo en Pichanal, al norte de Salta. Allí escaseaba la hacienda gorda. Estaba a 220 kilómetros del feedlot, pero ya sentía una brecha insostenible: producir en alto nivel para terminar faenando en mataderos de baja estofa. “Lo compramos para cerrar el círculo”.
Desde allí, no paró. Una cosa trajo la otra. El frigorífico necesitaba 300 cabezas por día. El feedlot tenía que crecer rápido. Terneros había en la zona. Pero había que proveerse la comida. Fue comprando y abriendo campo para sembrar maíz, soja y alfalfa. Ahora cuenta con 87.414 hectáreas en la zona. Hay 20.000 en reservas legales como áreas protegidas, 42.000 asignadas a la ganadería y 16.000 agrícolas, maíz rotando con soja mitad y mitad. Toda la producción de maíz y la mayor parte de la soja se destinan al feedlot. Se hace cortapicado para entrega directa y silo de maíz.
