El bioetanol será clave para el futuro del mercado de naftas

El bioetanol es una industria nueva que está en pleno crecimiento. Además de ser un combustible renovable y que reduce las emisiones de gases efecto invernadero, se demostró que se puede producir a costos competitivos.

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La planta de ACA Bio muele 350 mil toneladas de maíz por año para producir etanol.

La planta de ACA Bio muele 350 mil toneladas de maíz por año para producir etanol.

10deFebrerode2017a las08:57

El 2017 fue declarado como el año de las energías renovables y todos saben que es inminente que los Gobiernos incorporen políticas que tiendan hacia una mayor incorporación de recursos ambientalmente limpios y no agotables. Los biocombustibles son parte de ellos.

Actualmente, todas las naftas en Argentina se cortan con bioetanol.  Desde abril de 2016, el contenido obligatorio de bioetanol anhidro en las naftas es del 12%, de los cuales un 6 % lo aporta la caña de azúcar y un 6 % el maíz.  Hay cinco plantas en el país que producen bioetanol derivado de este cereal: ACA Bio (Villa María), Pro-Maíz (Alejandro Roca), Vicentín (Reconquista), Bio4 (Río Cuarto) y Diaser (Villa Mercedes).

Es sabido que el petróleo es un recurso finito, agotable. En cambio el maíz, que se produce todos los años, con la fotosíntesis de las plantas, es un recurso renovable e infinito. Además, el bioetanol es ambientalmente más limpio. “Tenemos un estudio en el cual demostramos que, desde que el productor siembra el maíz en el campo hasta que el etanol llega a la petrolera, se ahorra un 65 % de emisiones de gases efecto invernadero respecto a la nafta que viene de los pozos petroleros”,explica Víctor Accastello, director de Insumos Agropecuarios e Industrias de ACA Bio.

En países como Brasil, el porcentaje de corte en combustibles es mucho mayor. El modelo brasilero de autos Flex Fuel funciona con doble surtidor: con un 25% de etanol anhidro y un 100% de etanol hidratado. El motor se acomoda y usa cualquier tipo de combustible. “Una vez que esté en vigencia el marco regulatorio legal que permita aumentar el corte, nacerán nuevas plantas y las automotrices se acomodarán a las exigencias que requiere el mercado, acomodando los motores a los nuevos porcentajes”, expresa el director.

Hace unos meses, desde el Ministerio de Energía indicaron que todo el crecimiento del mercado de naftas en Argentina tendrá que ser abastecido por los biocombustibles. El crecimiento no va a venir por el lado del petróleo, primero porque es un recurso agotable y segundo porque se requeriría una nueva refinería a escala global y no hay mercado en Argentina para hacer una de 350 mil barriles de petróleo por día”, señala Accastello y sostiene: “El bioetanol de maíz es una industria nueva, que tiene 3 o 4 años y está creciendo. Se demostró que se puede hacer etanol a costos competitivos. Hay que invertir en plantas industriales y el parque automotor se va a ir renovando y calibrando, dependiendo del marco regulatorio que precise el gobierno para los próximos años en Argentina”.

Rumbo a un corte de etanol con nafta al 25 %

Este año las autoridades de los ministerios de Energía y Agroindustria tienen planes para instrumentar los cambios regulatorios necesarios para que en los próximos años el corte de etanol con nafta pase de actual 12% al 25%.

“Está la decisión política de llegar a un corte del 25% de etanol con nafta. Adefa (la asociación que nuclea a las terminales automotrices argentinas) nos pidió, como mínimo, que la decisión se informe con una anticipación de dos años por un tema de garantía de motores”, indicó Néstor Roulet, secretario de Agregado de Valor del Ministerio de Agroindustria en una entrevista publicada en la última edición de la Revista CREA.

“Hoy la Argentina se rige por normas europeas. Pero podemos ir hacia la norma estadounidense, que habilita hasta el 85% de corte con etanol, o la brasileña, que tiene un doble surtidor (en las estaciones de servicio), uno con un corte superior al 18% y hasta el 27%, y otro de bioetanol puro”, señaló el secretario.

ACA Bio, un modelo de asociativismo cooperativo

ACA Bio es un modelo asociativo formado por 63 cooperativas ubicadas en las 5 provincias pampeanas (Entre Ríos, Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe y La Pampa), que reúne a 40 mil productores

La planta muele 350 mil toneladas de maíz por año para producir etanol. Los granos destilados son utilizados para alimentación animal. “El maíz no va para combustible, solamente el almidón y el resto (proteína, aceites y minerales) es alimento para aves, cerdos y hacienda vacuna de carne y leche. También se elabora aceite para uso industrial y se recupera buena parte del CO2, un gas carbónico que se utiliza para las bebidas gasificadas”, cuenta Accastello. 

ACA Bio tiene la particularidad de que no consume energía de red sino que genera su propia energía eléctrica a través de los excesos de vapor que se originan en el proceso industrial. A través de una caldera de alta presión se pone en funcionamiento una turbina y eso produce la energía que necesita todo el predio. “No tomamos energía de la red porque no tenemos tendido eléctrico. Desde el punto de vista ambiental se recupera el CO2 con una alianza que tenemos con una empresa de Villa María que usa el dióxido de carbono para vender a múltiples industrias, entre ellas la de gaseosas, que antes utilizaba gas de hidrocarburos y ahora lo hace con el gas del maíz”, explica el Director.

ACA Bio comenzó a entregar etanol a las petroleras en abril de 2014. En los 12 meses del último ejercicio fiscal los despachos de etanol combustible aplicado a los respectivos cupos mensuales alcanzaron los 128.263 m3, siendo el primer año que se logró superar el cupo fiscal anual de 125.000 m3 otorgado por la Secretaría de Energía de la Nación en 2011.  “Esto significa que 1 cada 60 automóviles nafteros de Argentina, funciona con combustible de ACA Bio”, señala Accastello.

ACA además tiene el criadero de cerdos de Yanquetruz en San Luis, en el cual funcionan cuatro biodigestores que genera electricidad a partir de las heces de los cerdos. “Esos cerdos van para faena a un frigorífico que tiene ACA en Justiniano Posse donde se elaboran los productos Magret, y sus desechos (orina y heces) van a biodigestores, que generan un gas que hace funcionar los motores, los que producen energía eléctrica. Una parte de ella se vende a la red y otra parte sirve para hacer funcionar equipos de riego en campos que ACA tiene en San Luis para la producción de semillas”, destaca Accastello.

 

 

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