El campo, otra vez en carrera para ser protagonista

El buen ánimo de los productores, que se reflejó en un boom de ventas, tuvo su correlato también en las novedades en mejores tecnologías por parte de las empresas.

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Fuerte interés en la muestra por las diferentes tecnologías.

Fuerte interés en la muestra por las diferentes tecnologías.

11deMarzode2017a las10:11

A Raúl Crucianelli, presidente de la fábrica de sembradoras Crucianelli, lo sorprendió que en el primer día tuviera tanta gente en su stand. Casi no se podía apartar un metro de él. Pablo Bullrich, gerente de Agronegocios de Santander Río, estaba fascinado porque en los puestos de contacto con los clientes había un recambio constante de productores. José María López, vicepresidente de Pauny, admiraba el nivel de calidad de información que buscaban los productores a la hora de preguntar por un tractor.

Mucho público, con ganas de hacer negocios y ávido por la tecnología. En torno de esas tres facetas quedó la síntesis de Expoagro 2017, la muestra realizada en el kilómetro 225 de la ruta 9, en San Nicolás. Una exposición electrizante y potente.

"Volvimos a hablar de agronomía", fue la frase que usó Ricardo Yapur, CEO de Rizobacter, y que, tomada en general, grafica el cambio de escenario para el campo. Que pasó del riesgo del apagón productivo, por la caída de cereales clave como el trigo y el maíz y la merma en el uso de tecnología en los últimos años del gobierno anterior, a un presente donde la discusión es cómo poner a pleno los motores del crecimiento que se encendieron tras la rebaja de las retenciones y la normalización del comercio.

En este contexto, las empresas expositoras pasaron a la ofensiva. Los bancos públicos y privados, con tasas más atractivas que el año pasado y las firmas de maquinaria y los semilleros, con más personal de las áreas de comercial y técnica presentes en los diferentes stands y plots para atender los productores. Sorprendió el nivel de consultas de productores no sólo por la próxima siembra de trigo en mayo, sino ya para el maíz en septiembre, lo cual revela que el agro está otra vez con los faros largos.

Entre otras, las novedades en general se consolidan por el lado de la agricultura digital, el manejo remoto de la maquinaria para resolver problemas y la posibilidad de tomar decisiones para una producción casi quirúrgica, que baje los márgenes de cualquier error. En resumen, una agricultura más de soluciones más allá de un producto.

John Deere, por ejemplo, armó un paquete de soluciones de cosecha con un rol central de la telemática. Desde una cosechadora, vía remota se puede transmitir datos a una computadora y tener así un diagnóstico a distancia de lo que está pasando con la máquina a campo. No es sólo una supervisión, sino la posibilidad de acceder a soluciones por parte de un concesionario para mejorar el desempeño, cuidado y regulación del equipo. Monitoreando en tiempo permanente el estado de la cosechadora se puede optimizar su rendimiento.

De hecho, según la empresa, con este servicio se puede ahorrar por cosechadora y campaña 12.000 dólares, haciendo las correcciones que pueda necesitar la máquina ante un problema. "No sólo las máquinas son más grandes, sino más inteligentes, con el manejo de datos", destacó Fernán Zampiero, gerente comercial de John Deere.

En Bayer están convencidos de que la agricultura digital tiene reservado un lugar protagónico para ofrecer más soluciones a sus clientes. En rigor, esta empresa posee un área a nivel global, denominada Digital Farming, con herramientas que entre otras opciones permiten combinar información y tecnologías donde, además del clima, la historia de un lote, puede hacerse jugar el nivel de clorofila en los cultivos. La información se puede cruzar con variedades o híbridos para un ambiente y predecir, además, la mejor ventana para una aplicación precisa.

Con el nivel de información desarrollado hasta se podría tener una radiografía de un campo para decidir sobre los alquileres. Bayer va a trabajar en una prueba piloto en la Argentina con esta tecnología.

"Se viene una transformación tecnológica nunca vista. Estamos dejando mucha plata por no administrar bien la información", dijo Hernán Bagliero, director de agro de Bayer.

Pablo Ogallar, un ex Monsanto y ex Bayer, que ahora armó una empresa propia junto a Julio Cantagallo, llamada B2B-Agri, está representando a la firma española EC2CE, especializada en inteligencia artificial aplicada para el agro. Según contó Ogallar, con el uso de modelos predictivos generados a través de algoritmos, se puede trabajar tanto en la predicción de plagas y rindes como para mejorar temas de management. De estas posibilidades habló Ogallar con varios clientes en la exposición.

En drones hay cada vez más avances y una prueba de ello son los equipos con vuelo totalmente automatizado y mayor capacidad de trabajo como el modelo eBee SQ de senseFLY que presentó Geosistemas.

Además de los equipos, lo que importa para la agricultura de precisión es cómo llevar adelante las mejores recomendaciones. En esta línea, Monsanto anunció en la exposición que con la nueva campaña va a facilitar a los productores la posibilidad de acceder a prescripciones de densidades variables de siembra en maíz. Las prescripciones para densidad son a nivel quirúrgico de 10 metros por 10 metros en un ambiente y si el productor adquiere productos de Dekalb las va a tener bonificadas. "Queremos que cualquier productor pueda acceder a la tecnología", señaló a LA NACION Juan Moreno, gerente de maíz de la compañía.

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