Participación del Estado sobre la renta agrícola se ubica en niveles de 2014

El índice nacional de FADA subió, pero no por el peso de impuestos. Mirá los indicadores de tres provincias en particular.

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Fuente: FADA

Fuente: FADA

27deJuniode2017a las10:30

FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina) publicó su informe trimestral. El Índice Fada junio 2017 fue de 74,7%. El anterior de marzo 2017, había sido de 66,2%. La primer novedad indica que participación del Estado sobre la renta agrícola subió, pero no por efecto de los impuestos sino de los costos y los precios internacionales.

En tanto, se amplió la modalidad del índice FADA. Desde este mes, también se publicarán trimestralmente indicadores desglosados para las provincias de Buenos Aires, Córdoba y San Luis, midiendo la participación del Estado en la renta agrícola, así como las principales variables económicas de la ecuación agrícola. 

Los índices provinciales medidos arrojaron lo siguiente:

  • Buenos Aires 70,1%
  • Córdoba 74,1%
  • San Luis 77,1%

Lo que más impacta en esta comparación, es que San Luis, por ejemplo, tiene rindes menores y una renta por hectárea menor que las otras dos provincias. En términos absolutos, el impacto de los impuestos es exactamente al revés, una hectárea en Buenos Aires es la que más tributa, y una en San Luis la que menos.

Índice FADA Nacional

Comparando, el Índice FADA de junio de este año del 74,7%, subió con respecto al anterior, en marzo 2017 fue de 66,2%, pero bajó en relación al mismo mes de años anteriores. En junio del año pasado (2016) fue de 65,8% y en junio de 2015 93,5%. En dicho año alcanzó los máximos históricos por efecto de los ROE, derechos de exportación, atraso cambiario y caída de precios.

En junio 2017 vemos dos efectos combinados. El precio internacional de la soja bajó 7,5% con respecto a marzo y 18,2% con respecto a junio del año pasado, en dólares. El maíz también tuvo lo propio, bajo 6,5% intertrimestral, y 19,1% interanual. El trigo y el girasol se comportaron mejor, pero igual vieron caer sus precios.

Por otro lado, los costos en pesos aumentaron un 22,7% en el año, mientras que el dólar aumentó 14,1%, por lo que los costos en dólares aumentaron un 7,5%. Así, los costos en dólares se ubican en niveles pre unificación cambiaria, por lo que, por este lado, se perdió la totalidad del beneficio cambiario que produjo la devaluación.

La baja de precios y el aumento de costos, comprimieron la renta un 16,7% en pesos, esa reducción es la principal causa del aumento del índice. Si comparamos con junio de 2016, hubo una baja de la renta de 20,6% en pesos, y del 30,4% si se mide en dólares.

Costos

Para profundizar en cada caso, analizamos los costos involucrados en una hectárea de maíz. En el cálculo del índice se toma desde el valor FOB al resultado después de todos los impuestos. Por ello, se consideran los costos de fobbing, comercialización, transporte, seguros, administración y producción.

Resaltan dos puntos, los gastos de fobbing representan entre el 9% y el 10% de los costos involucrados en una hectárea de maíz. Resulta llamativo que estos gastos representen lo mismo que cuestan los fertilizantes, tanto en maíz como en soja. Aquí hay un tema de competitividad y costo argentino para trabajar.

El segundo punto, son los fletes, donde se puede ver claramente cómo se va incrementando la participación a medida que uno se desplaza hacia el interior mediterráneo. En el caso del maíz, el flete representa el 27% de los costos, en Córdoba el 30% y en San Luis el 32%.

Si sumamos fletes, comercialización y fobbing, podríamos quedarnos con una categoría de logística y comercialización. Esta categoría representa el 41% de los costos para el caso de Buenos Aires, 42% para Córdoba y 44% para San Luis. Aquí se ve uno de los principales ítems de la competitividad y del costo argentino.

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