CEO de Dreyfus recomendó acelerar el proceso de quita de retenciones

"Si Argentina no acelera el proceso de quita de retenciones a la soja, corre el riesgo de perder competitividad", destacó Gonzalo Ramírez Martiarena, CEO global de Louis Dreyfus Company.

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Martiarena consideró una "injusticia" la acusación dumping de Estados Unidos contra Argentina por el biodiesel.

Martiarena consideró una "injusticia" la acusación dumping de Estados Unidos contra Argentina por el biodiesel.

28deJuniode2017a las16:53

El CEO global de Louis Dreyfus Company (LDC), Gonzalo Ramírez Martiarena, analizó los desafíos y oportunidades para las compañías comercializadoras de productos agrícolas en América Latina en el marco de la Cumbre de Commodities para las Américas organizada por el Financial Times (FT).

Retenciones y biodiesel

Profundizando en la realidad argentina, y de cara a las mayores exigencias que demandarán los países consumidores de nuestros alimentos, el CEO de LDC destacó que “factores como la eliminación total de las retenciones, la inversión en infraestructura y la reactivación del ferrocarril que garantice el open access, repercutirán en mejores márgenes para el productor y reactivará toda la cadena de valor".

Ramírez Martiarena instó al Gobierno argentino a acelerar la baja de retenciones a la soja, a la que consideró "lenta", para no perder mercados a manos de otros exportadores, como Brasil. "Si Argentina no acelera el proceso de quita de retenciones a la soja, corre el riesgo de perder competitividad contra lo que Brasil está desarrollando en logística", explicó el directivo.

Por otro lado, sobre el litigio de nuestro país con Estados Unidos por el biodiesel, Martiarena comentó que "para nosotros es muy importante que Argentina como país defienda el caso como corresponde, lo lleve hasta el final. Hasta ahora hizo un buen trabajo". En mayo, la Comisión Internacional de Comercio de Estados Unidos votó para que siga una investigación del Departamento de Comercio por acusaciones de dumping y subsidios injustos al biodiésel de Argentina e Indonesia, lo que acerca más la aplicación de aranceles punitivos. Ramírez Martiarena dijo que confía en que Argentina gane el caso en Estados Unidos como lo ganó en Europa.

"Es probable que Europa, como mercado, se abra antes de que Estados Unidos se cierre, sería el ideal. Si no sucediera, lo que hay que hacer es buscar un comprador de biodiésel en otra parte del mundo", explicó el ejecutivo.

"Todo un plan maestro”

“Estamos ante la revolución más importante de la agricultura de la China moderna”, fue una de las primeras frases del directivo, refiriéndose a la decisión del gobierno chino de comenzar un proceso de dejar de subsidiar la producción; dejar de acumular grandes cantidades de stocks; confiar en que existen países en el mundo cuyo objetivo es producir alimentos para otros países.

“Esto es todo un plan maestro”, afirmó el CEO, aclarando que China es consciente que estructuralmente no tiene ni la tierra ni el agua para producir los alimentos que necesita, y que existen países como Rusia, Ucrania, Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina que pueden producir mucho más de lo que necesitan para consumo propio: “de ahí se compone el balance productivo mundial”.

“Esto es un llamador para que las compañías que comercializan materias primas y producen alimentos se adapten a estos nuevos hábitos de consumo”, dijo Ramírez Martiarena y sentenció que “a la velocidad que se vienen dando los cambios, es difícil imaginar que las empresas que exportaban commodities agrícolas en el pasado reciente, continúen haciendo lo mismo en los próximos cinco años.”

Fusiones y adquisiciones

Además, consultado por el editor de FT acerca de las repercusiones de las recientes fusiones y adquisiciones entre grandes compañías agrícolas del mundo, el directivo de LDC dijo que estos movimientos resultarán en mayor inversión en desarrollo y tecnología al servicio de los productores.

Ante esta realidad, los países deben actuar rápidamente para acompañar los nuevos tiempos: “Países como Rusia y Ucrania ya comenzaron a adoptar políticas de largo plazo aspirando a ser jugadores relevantes del mercado global de alimentos”, explicó. Por su parte, Brasil está invirtiendo ferozmente para mejorar su logística, lo que debería impulsar a la Argentina a seguir optimizando su cadena de valor para tener costos internos más competitivos.

“Argentina tiene la posibilidad de exportar mayor valor agregado, pero para ello es necesario seguir buscando la forma de articular políticas de largo plazo para generar inversiones público-privadas, ambos asumiendo riesgos y disfrutando beneficios. La estructura productiva y exportadora de valor agregado de un país entero solo la pueden modifican los privados con la ayuda del Estado, y no con subsidios sino con financiamiento de largo plazo y con competitividad impositiva.”

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