Vid: cómo proteger los racimos de la podredumbre ácida

Para reducir el impacto de esta enfermedad, los técnicos del INTA recomiendan adelantar la cosecha, evitar las fertilizaciones, favorecer la aireación de los racimos y realizar un control químico de la mano de las buenas prácticas.

Recomiendan adelantar la cosecha, evitar las fertilizaciones, favorecer la aireación de los racimos y realizar un control químico a partir de buenas prácticas.

Recomiendan adelantar la cosecha, evitar las fertilizaciones, favorecer la aireación de los racimos y realizar un control químico a partir de buenas prácticas.

02deFebrerode2018a las16:40

Las condiciones de alta temperatura y humedad relativa con disponibilidad de agua libre en los racimos generan un contexto ideal para el desarrollo de la podredumbre ácida en vid. Para reducir el impacto de esta enfermedad, que genera grandes pérdidas, los técnicos del INTA recomiendan adelantar la cosecha, evitar las fertilizaciones, favorecer la aireación de los racimos y realizar un control químico a partir de buenas prácticas.

De acuerdo con Beatriz Pugliese –especialista del INTA San Juan–, “la podredumbre ácida en vid es una enfermedad que está asociada a un complejo de microorganismos que incluye levaduras, bacterias y hongos filamentosos” por lo que demanda dos tipos de controles: uno cultural y otro químico.

“En primer lugar, es importante evitar las heridas en las bayas, los ataques de oidio y cualquier otro factor que cause heridas en los racimos compactos”, detalló Pugliese quien, además, recomendó favorecer la aireación por medio de deshojes, a fin de facilitar la ventilación y evitar humedad relativa elevada.

A su vez, destacó la importancia de realizar la cosecha lo antes posible para evitar problemas de podredumbres y advirtió sobre el riesgo de efectuar fertilizaciones que promuevan el rebrote. “Necesitamos que la planta ingrese rápidamente en reposo vegetativo”, aseguró.

En cuanto al control químico, Pugliese reconoció que “no hay un producto 100 % efectivo para curar esta enfermedad” y subrayó la importancia de utilizar sólo aquellos registrados en el Senasa y autorizados para el cultivo de vid.