CLIMA
Rosario
martes 25
Estado clima
| 12°

Mejorando

miércoles 26
Estado clima
| 13°

Nublado parcial

jueves 27
Estado clima
| 15°

Nublado parcial

Hacienda

Confirman que la sanidad condiciona el resultado

Un estudio del INTA encontró que los productores aplican las prácticas generales de manejo del rodeo de cría, aunque desconocen normas sanitarias básicas.

Por Liliana Rosenstein | ValorCarne

  • confirman que sanidad condiciona resultado

Una investigación llevada a cabo por el INTA entre medianos y grandes establecimientos del  Malezal y Afloramientos Rocosos, Corrientes, refleja que los productores adoptan las prácticas generales de manejo del rodeo de cría, en línea con lo aconsejado por los asesores técnicos, pero están alejados de las recomendaciones en materia sanitaria, lo que condiciona el resultado productivo. Estas conclusiones adquieren mayor relevancia si se tiene en cuenta que ese estrato significa más del 75% de las existencias bovinas provinciales, cuartas en el ranking del país, detrás de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.

La encuesta se llevó adelante en los departamentos de Mercedes, Santo Tomé, Gral. Alvear y Gral. San Martín, e incluyó a 104 productores de 500 a 3.000 cabezas, de una población objetivo de 226 establecimientos dedicados a la cría vacuna.

“Se eligió el segmento de medianas y grandes empresas ya que cualquier mejora en la adopción de tecnología tendría un alto impacto en la producción ganadera provincial”, indicó Silvana Giancola, investigadora del Instituto de Economía y Sociología de INTA y líder del trabajo “Factores que afectan la adopción de tecnología en la ganadería de Corrientes. Enfoque Cuantitativo”, publicado en 2018.

Nivel empresarial

Un dato importante surgido del relevamiento es que el 60% de los establecimientos recibe asistencia técnica y el 70% de los mismos, lo hace a través de un profesional independiente. En cuanto a la infraestructura, los campos están subdivididos en diez potreros con 169 ha promedio y disponen de 1,5 corrales, nivel considerado adecuado para un manejo ordenado del rodeo de cría.

En este contexto, el 75% ajusta la carga animal antes del invierno según la disponibilidad de forraje, el 83% estaciona el servicio y el 79% realiza el diagnóstico de preñez. Además, el promedio de edad de entore es de 26 meses y el 52% de los productores que realiza destete precoz lo hace en función de la condición corporal de la vaca, o sea en concordancia con lo aconsejado por los asesores.

¿Primero la salud?  

En la cuestión sanitaria, fue donde se observó una importante disociación entre las recomendaciones técnicas y la adopción de prácticas, con claras expresiones de resistencia al uso del calendario sanitario y prevención de enfermedades venéreas, escasa aplicación del diagnóstico de parásitos internos (HPG), falta de conocimientos en el control de los mismos e incluso del abordaje del complejo tristeza. Según la investigadora, “estas son las algunas de las principales razones que explican el bajo porcentaje de destete de Corrientes, que promedia el 56%”.

A modo de ejemplo, el 67% de los productores vacuna a las hembras para prevenir enfermedades venéreas y también hace el raspado prepucial en los toros para detectarlas. Pero de esta población, el 64% practica sólo un raspaje, cuando se recomiendan al menos dos controles negativos para que el toro resulte apto para el servicio.

confirman que sanidad condiciona resultado

Con respecto a las parasitosis internas, más del 50% desparasita todas las categorías, mientras que el consejo técnico es realizarlo desde el destete hasta los 20 meses de edad. Las demás se deben incluir sólo si están expuestas a situaciones extremas como inundaciones y sequías, y en ciertos casos particulares de vacas de primer parto y toros.

En ese sentido, el recuento de huevos en las heces es una herramienta clave para diagnosticar la necesidad de desparasitar. Sin embargo, sólo el 25% de los productores la utiliza, aduciendo que no hay laboratorios en la zona y que es problemático obtener las muestras.

confirman que sanidad condiciona resultado

Otro parámetro llamativo es que un 36% de los encuestados emplea la misma droga en sucesivas desparasitaciones, a pesar de los consejos profesionales para paliar el desarrollo de resistencia.

En cuanto al complejo tristeza, el 85% de los productores no vacuna para prevenir la enfermedad (babesiosis, anaplasmosis) y sólo el 44% desinfecta las agujas. Entre las razones argumentadas el 45% afirma que controla la garrapata a través de los baños periódicos y otro 41% que posee los campos en zona sucia, con inmunidad a babesiosis. Esto va en línea con el hecho de que el 75% cuenta con bañaderos, llegando al 100% en Afloramientos Rocosos.

confirman que sanidad condiciona resultado

Sin embargo, la enfermedad es transmitida por garrapatas, tábanos y a través de agujas cuando se realizan vacunaciones. El hecho de bañar regularmente y tener el campo libre de garrapatas es muy importante, pero los animales son susceptibles a contraer la enfermedad si ocurriera un foco aledaño. Por el contrario, entre los que tienen garrapata, los animales poseen anticuerpos a babesiosis, pero son susceptibles a anaplasmosis, de la misma manera que los campos limpios.

“Las probabilidades de tener tristeza en la provincia son altísimas. Aunque el productor sea ordenado y tenga su establecimiento limpio, los animales podrían contagiarse de un vecino que no sea tan prolijo. Entonces, hay que vacunar, no hay vuelta que darle, es la forma de prevenir ambas enfermedades, además de desinfectar las agujas”, señaló Daniel Sampedro, ex coordinador del proyecto ganadero del INTA en Corrientes y coautor del trabajo. Y destacó: “Un criador que vende sus terneros ni siquiera necesita vacunar todos los animales, sólo a los que quedan en el campo, por ejemplo las vaquillas de reposición”.

Gerenciar la sanidad

Para el especialista, la aplicación de las normas sanitarias en un sistema de cría requiere planificación.  “En cualquier calendario sanitario hay numerosas prácticas a lo largo del año, entonces cuesta coordinarlas con el manejo general del establecimiento. En muchos casos, no hay un enfoque integral que contemple todas las variables”, afirmó Sampedro.

Por ejemplo, “se indica hacer raspajes a los toros previo al servicio, pero estos deben realizarse con suficiente antelación, porque si algún toro sale positivo puede ser tarde para reponerlo. Acá, en Mercedes, los remates son en junio, julio y agosto”, argumentó, indicando que por ende deberían efectuarse en otoño.

También advirtió que “algunos calendarios proponen vacunar a las vacas en agosto, cuando están en plena parición, pero es contraproducente moverlas en ese momento, imposible”. Además, se vacuna a los terneros cuando se destetan precozmente “pero en ese instante están estresados y la vacuna pierde efectividad. Lo recomendable es vacunar a las madres previo al parto, para conferir inmunidad al ternero. Esto implica detectar a aquéllas a las que por su baja condición corporal, se les aplicará destete precoz”. Y recalcó: “Para ello, hace falta observación y gestión. No es sencillo, el productor tiene que tener un buen asesor, con una visión general, sistémica”.

Para Giancola, esta problemática no sólo se circunscribe a la provincia de Corrientes. “Hay investigaciones en otras zonas criadoras, incluso en la Cuenca del Salado, que dan cuenta de productores que no cumplen con los raspados, con el control adecuado de las parasitosis internas, entre otros. El tema sanitario es transversal a todas las regiones ganaderas, por eso tenemos una marcación de terneros estancada desde hace 50 años”, finalizó.

¡OPINÁ SOBRE ESTA NOTA!

Comentar en foro