Agrotelling: las historias del campo tienen que narrarse

Tanto productores como PyMES agropecuarias enfrentan el desafío de ser creativos a la hora de comunicar lo que sucede. Un nuevo método argentino para vincular a los diversos actores.

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01deAgostode2020a las05:15

Podemos Googlear Agrotelling, un anglicismo que parece como muchos, proveniente del mundo de las nuevas tecnologías del primer mundo; sin embargo, los resultados arrojan que el término fue acuñado por el argentino Lisandro Bregant: “No se puede caminar por esta tierra sin ser narrativo”, aseguró a Agrofy News el consultor que asesora a pequeñas y medianas empresas en generar procesos creativos para potenciar la comunicación del agro.

Según su creador, Agrotelling se propone reconstruir imaginarios en el agro, no como marketing que trata a las personas o los proyectos como un producto, sino a partir de descubrir y contar las historias que hay en la agroindustria, y contarlas estratégicamente para vincularlas con la sociedad. “Como hizo tiempo atrás Luis Landriscina,  con humor y pedagogía. Cuando calló Landriscina, otros empezaron a contar el agro para su conveniencia”, refirió Bregant.

Lisandro Bregant se define como asesor y consultor de oficio, trabajó como redactor publicitario, docente universitario en la UAI, y lleva 10 años desempeñándose en creatividad y storytelling, mientras intenta avanzar en su carrera como Cientista de la Educación.  Comenzó estudiando procesos creativos en la Publicidad y en el Arte, lejos de los sloganes y tratando de ver cómo se da la creatividad en las personas y en las organizaciones.

Al respecto, el especialista mencionó: “La creatividad es la habilidad de la creación, y la creación es un cuento fundacional en el que una tribu, una comunidad, una persona cree. Hacés negocios en función a tus creencias, ahí es donde aparece el storytelling como la base, se relaciona, toma decisiones, elige presidentes, donde las historias siempre influyen en el comportamiento. Mi eje es el storytelling en el agro, en la ciencia, en los negocios, en las finanzas, en el deporte y en la educación que es la gran clave, todos dicen cómo transformar la educación pero nadie estudia cómo respetar los contratos pedagógicos. Los contratos de atención en los alumnos, en las épocas de Netflix y Fortnite. Es el vínculo con el que te está escuchando o haciendo preguntas”.

En 2018 Bregant bautizó el Agrotelling cuando organizó talleres de liderazgo y creatividad para jóvenes cooperativistas en diferentes regiones del país. Luego comenzó a colaborar en proyectos de comunicación y educación para instituciones del agro. Y a partir de viajar a diferentes localidades, conocer realidades en territorio y también en las oficinas centrales de corporaciones, analizó que la comunicación del agro no estaba generando lazos y vínculos efectivos con la sociedad.

En palabras del consultor, el storytelling para el agro “cumple la función de comunicar la ciencia, de pulir el lenguaje técnico, de conectar con el perfil más emocional del productor, de la organización agraria y a partir de allí establecer conversaciones de calidad que no sólo benefician a la productividad, mediante licencias sociales, sino que también transforman los vínculos y los imaginarios del agro en cada región donde trabajamos Agrotelling”, especificó.

Su óptica lee que “en los últimos 30 años hay un agotamiento de la comunicación tradicional, de los argumentos meramente racionales y empieza a ver un descreimiento a nivel global. Allí es donde las historias bien contadas, porque también las hay mal contadas, empiezan a generar un posicionamiento distinto. Sin historias no hay comunicación, creencia, no hay comunidad”, fundamentó Bregant.

Lo que interesa escuchar

El “Eureka!” de Lisandro Bregant se produjo por una oportunidad, una universidad lo convocó para sumar más creatividad a un emprendimiento, y al comentarlo con su mujer, ella lo clasificó como Storytelling. A partir de allí Bregant dejó de centrarse en la creatividad, como venía haciéndolo durante 8 años, para estudiar su origen y enfocarse en la importancia primaria de contar historias.

Ya lleva 3 años trabajando en Storytelling, cuya hito inaugural rememora: “El primer taller de lo realicé para emprendedores de una universidad. Surgió como una herramienta para descubrir la historia detrás de cada pyme que hoy se perfeccionó en un formato para pequeñas y medianas empresas llamado Storypyme”.