La carta que líderes de los agronegocios presentaron para un "mejor futuro del sector"

"Con los agronegocios esperamos liderar la región en materia de seguridad alimentaria, generando riqueza para el país y tranquilidad, empleo e ingresos para su gente", destaca el documento.

La “Carta de Buenos Aires” es una declaración conjunta de la división LIDE Agronegocios realizada al cierre del encuentro anual.

La “Carta de Buenos Aires” es una declaración conjunta de la división LIDE Agronegocios realizada al cierre del encuentro anual.

12deNoviembrede2019a las12:23

La división LIDE Agronegocios compartió un documento que tiene como objetivo difundir principios y demandas que "consideramos deberían ser tenidos en cuenta en las políticas públicas y privadas para un mejor futuro del sector".

"Carta de Buenos Aires"

La “Carta de Buenos Aires” es una declaración conjunta realizada al cierre del encuentro de agronegocios de Líderes Empresarios (LIDE).

Cabe señalar que del encuentro de LIDE participaron, entre otros, dos de los potenciales referentes agroindustriales del gobierno del presidente electo, Alberto Fernández:

A continuación compartimos el documento:

"Son tiempos de enormes desafíos para el país en general, y para el campo en especial. Hemos pasado muchos meses de apasionados debates políticos mientras en la sociedad se perdía trabajo, inversión y en algunos casos también empresas.

Durante esos debates el campo y la agroindustria ha sido tratado de manera incompleta e insuficiente en los planes de los partidos y en los discursos de los candidatos, lo cual es incomprensible teniendo en cuenta la importancia del sector.

En términos de participación significativa en el PIB y la creación de empleo, ya sea en la balanza comercial exterior o en la modernidad que presenta, es innegable que es uno de los sectores más dinámicos y pujantes del país. Por ello desarrollar políticas y actividades que aprovechen estas capacidades es clave para lograr una salida rápida y sustentable de la crisis. La agroindustria puede seguir creciendo, agregando valor, estirando los encadenamientos productivos, incluyendo más trabajadores y más conocimientos de última generación. La agroindustria, además del empleo distribuido federalmente, generara rápidamente las divisas necesarias para poder importar y dinamizar otras industrias y el consumo interno. Tenemos lo necesario para hacerlo rápidamente: mercados que demandan nuestros productos, eslabonamientos sofisticados y competitivos, y conocimientos de calidad global.