Alertan por un sobrestock de vino: "La situación general de la vitivinicultura no es la deseable"

A pesar de que el consumo interno y externo de productos vitivinícolas aumentó, el sector atraviesa una situación delicada.

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La industria vitivinícola perdió US$ 3000 millones en los últimos ocho años por la carga impositiva.

La industria vitivinícola perdió US$ 3000 millones en los últimos ocho años por la carga impositiva.

07deFebrerode2020a las06:26

Aunque el consumo interno y la exportación de productos vitivinícolas aumentaron un 5% y un 14% respectivamente durante 2019, representantes del sector afirmaron que los productores están atravesando una situación de rentabilidad complicada. Según informaron, los motivos son el bajo precio de la uva, las altas tasas de financiamiento, la falta de incentivos para la exportación y la carga impositiva.

“La situación de los productores vitivinícolas fue crítica el año pasado, y este año viene difícil, porque se está arrastrando un sobrestock de vino que arrastra los precios hacia abajo”, dijo Carlos Fiochetta, gerente general de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), la cámara que reúne a la cadena de valor del sector. El ejecutivo sostuvo que en la actualidad el sobrestock en la industria es de ocho meses, cuando la reserva óptima de vinos para la venta es de entre tres y cinco meses.

De acuerdo datos del Observatorio Vitivinícola Argentino (OVA), durante 2019 en el mercado interno se consumieron 8.806.732 hectolitros. La cifra representa un aumento de 4,9% en relación a 2018, cuando el consumo fue de 8.396.019 hectolitros. En tanto, a pesar de que el volumen de exportaciones de vino aumentó 14% y las de mosto sulfitado un 18% (2019 vs. 2018), en dólares hubo una caída de 2% y 6% en uno de esos dos productos.

De esta forma, si bien desde lo comercial el año pasado fue positivo y se trata de datos alentadores para un contexto de caída general de consumo, Fiochetta explicó que el vino fue más económico que sus sustitutos como la gaseosa o la cerveza. “El círculo no fue virtuoso. Por una cosecha abundante en 2019 el precio de la uva fue barato y esos precios bajos los recibieron los productores”, insistió.

En relación a los bajos precios de la uva, Daniel Rada presidente del OVA advirtió: “Sin dudas esto le pega directamente a la rentabilidad de los productores y hay riesgo de que esos precios no alcancen para pagar los costos de explotación de una finca. La expectativa es que la rentabilidad sea muy baja o, en caso de unidades económicas de producción primaria, no haya”. En este sentido, aclaró que las explotaciones de mayor escala tienen mayor margen.

“La situación general de la vitivinicultura no es la deseable, y una parte del sector está atravesando un momento complicado”, enfatizó. El especialista aclaró que para mejorar la situación es necesario que haya menos litros de vino en el mercado interno. “Eso se logra incentivando y destrabando las exportaciones, reduciendo los derechos de exportación y volviendo al esquema de reintegros”, completó Rada.

De acuerdo a Coviar, la industria vitivinícola perdió US$ 3000 millones en los últimos ocho años por la carga impositiva. “Por la masa de impuestos nacionales, provinciales y municipales, la presión impositiva está entre el 60 y el 70%”, detalló Fiochetta, de Coviar, quien a su vez, también reclamó por mejoras en el financiamiento.

El ejecutivo contó que el sector mantuvo encuentros con el Gobierno para reclamar mejoras en las tasas. En este sentido, a fines del mes pasado el Gobierno nacional, a través del Banco Nación, y la provincia de Mendoza lanzaron préstamos con tasa bonificada del 20%. para el sector. Según informaron, el apoyo financiero alcanzará los $700 millones.

A su vez, el gobernador de Mendoza, Rodolfo Suárez anunció ayer vía Twitter un plan de financiamiento para productores viñateros de $1250 millones, que “permitirán mantener acotados los stocks vínicos para darle mayor previsibilidad y rentabilidad a toda la cadena de valor”.

El plan contempla créditos para la cosecha, el acarreo y la elaboración destinado a productores vitícolas ($ 850 millones) y un programa de anticipos para productores de uvas, para elaboración de mosto (400 millones). Además, se anunció la creación de un Banco de Vino, con el objetivo de formar una reserva con tinto de calidad que permita hacer frente a pérdidas potenciales de cosecha, ya sea por contingencias climaticas y/o sanitarias.

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