Inundaciones y falta de luz: tres generaciones de productores viven el olvido del Estado

Hace más de un mes que el agua se adueñó de un lote de Urdampilleta, Buenos Aires, y se dificulta la producción pese al reclamo. Además, hace ya 30 años que en la zona piden por el suministro eléctrico.

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Inundaciones y falta de luz: tres generaciones de productores viven el olvido del Estado
27deMayode2020a las14:55

El centro de Buenos Aires no es ajeno a una realidad que afecta a diferentes zonas rurales de Argentina. La localidad de Urdampilleta, partido de Bolívar, es testigo de la falta de políticas estructurales que le den una solución a la población de estas zonas y a los productores agropecuarios.

Fernando Carretero tiene 30 años y es la cuarta generación de productores dentro de su familia. Viven en el campo, en una casa que vio crecer desde su bisabuelo hasta él.

Toda una familia de productores y apasionados de las tareas del campo. Fernando no fue la excepción y de chico soñaba con poder dedicarse al trabajo agrario.Nací en el campo y siempre la idea de chico fue estudiar algo que me permita volver a trabajar a este lugar”, recuerda en diálogo con Agrofy News.

Esa idea se pudo concretar y se recibió de ingeniero agrónomo para volver a su tierra y utilizar su conocimiento para potenciar la producción. “Fue un sueño recibirme de agrónomo y hoy tener la posibilidad de seguir con el laburo de mis padres. Es hermoso y es lo más lindo del mundo”, confesó.

Pero ese sueño se vio afectado por la situación que atraviesa su campo. Hace más de un mes que la última lluvia inundó más de 100 hectáreas y el agua aún persiste. Según comentó, no es la primera vez que se da esta situación: “Cada dos años tenemos una inundación”.

La familia Carretero, que lleva cuatro generaciones trabajando la tierra, en la actualidad realiza agricultura y ganadería en campo propio y alquilado. “En total trabajamos 1500 hectáreas”, contó Fernando.

En esta extensión realizan recría e invernada y en lo que es agricultura cultivan trigo, soja y maíz. “Estamos acobardados - comentó Fernando- porque llueven 130 milímetros y quedas así y el agua no se va más”.

Por el campo de la familia Carretero pasa un canal que se encuentra desbordado por la falta de mantenimiento. “No se limpió ni se arregló nunca más, quedó todo en el olvido”, explicó.

“Mi abuelo tenía 6 años cuando se limpió el canal por última vez y hoy tiene 84 años”, señaló y agregó que los caminos también se encuentran deteriorados. Esta situación no solo afecta a la producción, si no que cada tarea le lleva más tiempo que el habitual por las condiciones en las que debe trabajar.

“Es muy frustrante”, sostuvo Fernando, mientras comentó que la tarea que se debería hacer en una hora, le llevó cuatro y lo que con dos personas alcanzaría, pero necesitó cuatro. Son todas pèrdidas que se van acarreando, y una pérdida de tiempo que no estás destinando a producir más, argumentó.

Pero la ausencia de mantenimiento y las inundaciones no son el único problema que debe atravesar esta familia. La falta de energía eléctrica también se sumó a los reclamos que vienen realizando quienes residen en esta zona rural.

La casa de la familia Carretero está a 9 kilómetros de Urdampilleta y todavía el Estado no pudo realizar las conexiones necesarias.  “Vivimos acá, en el campo, y hace más de 30 años que con los vecinos estamos luchando para nos traigan la luz”, denunció Fernando.

“La luz es todo, sabés que lindo es llegar a tu casa, tocar una tecla y tener luz”, mencionó en representación de la familia Carretero. Fernando mencionó que con la energía podrían mejorar las condiciones, tener aireación en los silos, una soldadora, entre otras herramientas sin usar grupos electrógenos. “Hoy en día creo que nos merecemos tener luz”, sostuvo.

Argentina vive una pandemia y quizás en este momento las condiciones son limitadas para resolver la situación. “Se que no es un buen momento para remarcar un problema, pero siempre pasa algo y eso es lo que más te frustra”, comentó angustiado.

La familia Carretero se comunicó con el intendente y este se comprometió a atenderlos y escuchar su reclamo. Pero un acto en Bolívar postergó la reunión tan esperada por esta familia. “Presentaron una máquina vial en Bolívar y no nos respondió más. No hay respuesta de ningún lado”, destacó Fernando.

La familia Carretero aguarda una respuesta del municipio o del área de hidráulica, mientras tanto, sigue trabajando para alimentar a los animales y poder cosechar el próximo cultivo. “Trabajar de lo que a uno le gusta no tiene precio, y hacerlo en condiciones dignas vale mucho más”, mencionó Fernando. Al mismo tiempo destacó que contar con luz e internet le permitiría invertir para tener una mayor producción.

“Sería hermoso pero tienen que estar los medios para poder hacerlo”, concluyó Fernando. La familia Carretero alerta que estas condiciones provocaron una importante pérdida en la producción. “Un 30 % se lo lleva el agua”, sostuvo Fernando, lamentando el tiempo y la superficie que pudo haber sido aprovechada, en un momento en donde los alimentos son esenciales.

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