Camas biológicas: una herramienta sueca para manipular fitosanitarios y evitar derrames

Desde el INTA destacaron la presencia de estas construcciones para mejorar las buenas prácticas y realizar un correcto uso de los productos al finalizar las aplicaciones.

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Camas biológicas: una herramienta sueca para manipular fitosanitarios y evitar derrames
15deOctubrede2020a las06:35

Las camas biológicas nacieron en Suecia como una solución a la manipulación de los productos fitosanitarios luego de las aplicaciones. Es una tecnología simple, económica y de fácil mantenimiento que permite la preservación del ecosistema.

Desde el INTA resaltaron la importancia de las camas biológicas ya que Argentina se encuentra en el cuarto lugar en cuanto al consumo de fitosanitarios, luego de China, Estados Unidos, y Brasil. “Por ese motivo resulta fundamental desarrollar tecnologías innovadoras y accesibles que respondan de una manera sustentable al problema de la contaminación, y las camas biológicas o biobeds se convirtieron en una solución viable”, destacaron desde el INTA.

En este sentido, María del Carmen Rivas, investigadora del Instituto de Suelos del Centro de Investigación de Recursos Naturales (CIRN) del INTA, sostuvo: “Las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) tienen 7 requisitos o criterios para poder certificar. Uno de los requisitos habla de la gestión sostenible y responsable de los fitosanitarios”.

Ver también: Camas biológicas: la tecnología para evitar riesgos a la hora de cargar la pulverizadora

La importancia de dar a conocer las etapas productivas al consumidor genera un valor agregado que permite mejorar los precios. “Cuando se da garantía de que el proceso productivo agropecuario, en todas sus etapas, se realiza de una forma responsable, cuidando y preservando los recursos naturales”, argumentó.

Desde el INTA, detallaron que el origen de las camas data de Suecia en la década del ´90, como una respuesta a la necesidad de encontrar un sistema sencillo y efectivo para minimizar la contaminación por plaguicidas. También destacaron que es una iniciativa proactiva para abordar y minimizar el riesgo ambiental de la manipulación de fitosanitarios con métodos y protocolos de fácil adopción para el productor.

Pero cómo pueden preservar el ambiente una cama biológica. En este sentido, se puede decir que son una construcción sencilla y versátil diseñada para retener derrames y degradar los fitosanitarios. 

Desde el INTA explicaron que se implementan varios diseños, según diferentes situaciones, tipo de producción agrícola, condiciones climáticas y disponibilidad de recursos. Las camas consisten en una excavación en el suelo que varía de los 60 cm a 1 metro de profundidad, rellenada, en el modelo sueco, de abajo hacia arriba por una capa de arcilla, una biomezcla de paja, suelo y turba y una capa de césped en la superficie. 

Con esto se logra la retención de los líquidos, en caso de que ocurran derrames accidentales durante el llenado del equipo, y la degradación de los compuestos químicos a través de la acción de los microorganismos que se desarrollaron en la biomezcla.

Momentos críticos

Desde el INTA señalaron que hay dos momentos críticos en el manejo seguro de los fitosanitarios: el preparado del caldo y llenado del tanque/mochila aplicadora; el lavado del equipo aplicador y de los envases junto con su correcta disposición final. 

En esos momentos críticos la recomendación clásica tradicional es contar con equipos o elementos de contención anti derrames, actuando de una forma reactiva, cuando el “daño” ya sucedió. En ese sentido, y de acuerdo con Rivas, lo que caracteriza a las camas biológicas, además de su versatilidad es su proactividad. “Queremos recuperar el concepto de bioprofilaxis, que es de origen griego, integrada por pro que significa ‘antes’, y por philax, que designa a un ‘guardián o protector’”, subrayó.

El especialista en implementación de Buenas Prácticas en el uso de Fitosanitarios de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE), Federico Elorza, explicó que en 2019 “lograron instalar las primeras 5 camas a nivel de productores extensivos y hoy hay en construcción 6 más en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba”.

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