Se aprobó el impuesto a la riqueza y CRA apuntó: “Algo está mal en un país que tiene todo, pero no arranca”

Diputados dio media sanción al proyecto. Productores advierten que es un nuevo impuesto que se suma a la lista ya existente y que va en contra de la producción.

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Se aprobó el impuesto a la riqueza y CRA apuntó: “Algo está mal en un país que tiene todo, pero no arranca”
18deNoviembrede2020a las07:01

Este miércoles se aprobó en Diputados el proyecto del impuesto a la riqueza, que establece una alícuota del 2 % a quienes tengan un patrimonio mayor a 200 millones de pesos. Esta iniciativa fue rechazada por el sector agropecuario y también por las Confederaciones Rurales Argentinas.

En este sentido, la entidad presidida por Jorge Chemes argumentó que el debate sobre el impuesto a la riqueza es un capítulo más de la saga interminable que la política escribe mandato tras mandato sin ir a la cuestión de fondo: el control del gasto público.

La entidad explicó que hoy existen 166 impuestos que no alcanzan para mitigar el 50 por ciento de pobreza. “El problema no es la suma o la resta, y menos el dólar, sino la falta de confianza en el peso y la ausencia de medidas de raíz que ataquen estructuralmente la fuga constante de dineros a través del agujero negro y sin fondo del gasto público”, sostuvo Jorge Chemes.

El presidente de CRA, también, agregó que otra vez se está ante una medida desacertada. “Otra vez un paso atrás. Algo está mal en un país que tiene todo, pero no arranca. Y no son los argentinos”, aseguró Chemes. 

Desde CRA remarcaron que hay ciudadanos que cumplen con los 166 impuestos sin recibir nada a cambio. “Salud, educación y seguridad siguen siendo un pendiente y esa carencia del Estado se agrava cuanto más vulnerable es quien la reclama”, agregaron.

“La pandemia desnudó la incompetencia de lo público o, dicho de otro modo, la indiferencia de los gobiernos y el incumplimiento de sus obligaciones más mínimas”, detalló Chemes. Al mismo tiempo manifestó que como tantos otros impuestos, nacen en una emergencia de las tantas que se transitó.

“Sabemos que esta medida no es la solución, porque desalienta la inversión, pero fundamentalmente evita la discusión de fondo: Cómo y por qué un país que tiene todo, es cada vez más pobre, más lento y burocrático en tiempos en los que el mundo avanza vertiginosamente y que ofrece generosamente modelos para copiar. Y sin embargo, insistimos en los errores”, concluyó Chemes.

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