Orugas y chinches toman protagonismo en Córdoba en un contexto de escasas lluvias

El INTA Marcos Juárez destacó la presencia de estas plagas y también la del coleóptero megascelis.

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Orugas y chinches toman protagonismo en Córdoba en un contexto de escasas lluvias
08deDiciembrede2020a las09:46

La zona de influencia de INTA Marcos Juárez en Córdoba recibió escasas lluvias y a pesar de ello se logró avanzar en la siembra de soja. Con las primeras plantas emergiendo, comenzaron a aparecer algunas plagas que detectó el sistema de alarma del INTA. 

En este sentido, desde Marcos Juárez sostuvieron: “Los pocos eventos de precipitación ocurridos durante la primavera permitieron la siembra de la gruesa, y junto a la emergencia de los cultivos aparecen daños variables de orugas y chinches”. Por su parte, señalaron que los trips se encuentran con poblaciones elevadas para la fecha respecto a años anteriores y comienza a elevarse la densidad del coleóptero megascelis. Un dato destacado es que aún no se han producido picos poblacionales de defoliadoras en trampas de luz.

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En lo que respecta al monitoreo de adultos en trampas de luz, los técnicos del INTA informaron que durante el mes de noviembre no se han producido capturas de relevancia. En este sentido, explicaron que conforme avanzan los meses cálidos se capturan las especies Rachiplusia nu (medidora), Helicoverpa gelotopoeon (bolillera) y Helicoverpa zea (de la espiga), pero aún no se han registrado picos de vuelo. 

En lo que respecta a presencia de oruga bolillera en lotes de soja, el INTA informó que se observa la presencia de esta plaga siendo muy variable la situación entre lotes con recuento de 1 o menos por metro lineal. “Aquellas sojas con fechas de siembra tempranas (principios de noviembre) pueden tener las mayores poblaciones, se recomienda el monitoreo”.

También, detallaron que en el monitoreo deben observarse los brotes jóvenes abriendo las hojas plegadas. “La presencia de seda uniendo los folíolos y de agujeros pequeños contribuyen a identificar la plaga. Se recomienda utilizar un umbral de control de más de 1 oruga promedio por metro lineal, y en condiciones de sequía que dificultan la llegada de activos que actúan principalmente por contacto utilizar productos que además presenten acción por ingestión”, agregaron.

Las cortadoras están afectando el stand inicial de la campaña gruesa. En este sentido, los técnicos señalaron que es importante el monitoreo de orugas cortadoras a la siembra de la campaña gruesa.

“Se han reportado daños en lotes de maíz, girasol y soja. En general, los mayores daños se dieron en lotes rodeados de vegetación natural y/o pasturas de base alfalfa. También se reportaron daños en lotes que tenían antecesor vicia como cultivo de cobertura o mezclas de gramíneas y leguminosas”, detalló el informe técnico. 

Los integrantes del INTA recomendaron que, si no se hizo monitoreo previo a la siembra, debe observarse el lote en la emergencia tomando como umbrales 5% de plantas cortadas en maíz y 8% en soja con buen stand inicial. “Es importante destacar que los controles se vuelven menos efectivos en la medida que la detección se atrasa debido al incremento del tamaño larval”, señalaron

En cuanto a la chinche de los cuernos en implantación de maíz, los técnicos detallaron que se observan daños en maíces que se encuentran desplegando la segunda y tercera hoja. El daño lo realiza en el momento de emergencia del cultivo (entre VE y V1), especialmente en la etapa de clavo. 

“Si la detección de la plaga y el control no se realizó en aquel momento, el daño, que se observa a medida que la planta va desplegando sus hojas, no puede ser disminuido con aplicaciones posteriores”, especificaron.

En lo que respecta a trips en estadios tempranos de soja, los técnicos del INTA Marcos Juárez detallaron que el invierno seco transcurrido produjo un beneficio para los trips que actualmente se encuentran con poblaciones de mayor número que en años anteriores. “La evolución dependerá de las condiciones climáticas debido a que períodos con precipitaciones y humedad relativa alta suelen provocar mortalidad natural”, aseguraron.

Aún no se considera necesario el control en etapas vegetativas tempranas ya que no se han comprobado efectos sobre el rendimiento en dicho momento, aunque su presencia avizora que las próximas generaciones pueden tener impacto en el rendimiento desde la floración en adelante, detalló el informe técnico.

La plaga de megascelis en soja comienza a observarse en la primera generación estival hacia el mes de diciembre. “Debe tenerse en cuenta que en las borduras de los lotes el daño suele ser mayor (principalmente aquellos linderos a lotes con secuencias soja-maíz) por lo cual debe monitorearse todo el lote. En el caso de encontrar gran defoliación en las borduras como suele ocurrir, se recomienda realizar controles sectorizados”, concluyeron.

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