Aseguran que faltan trabajadores y peligra la cosecha

Desde la Asociación de Horticultores Independientes de La Plata alertaron que la pandemia afecta a la movilidad de los “trabajadores golondrina”. Además, muchos eligen no movilizarse para no perder beneficios sociales.

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Aseguran que faltan trabajadores y peligra la cosecha
26deEnerode2021a las18:41

Hace unos días, los medios periodísticos comenzaron a hacerse eco de una situación estacional que afecta a la cosecha de varios frutales en provincias productivas. Viene la cosecha y no hay mano de obra por dos razones: cíclicas y por la pandemia.

En una entrevista en medios radiales, el Presidente de la Federación Nacional Campesina, Roberto Solano, dio un panorama de la situación en el corto plazo y advirtió que la falta de trabajadores tendrá su correlato en el precio final de comercialización.

“En el Gran La Plata, la provincia de Río Negro y Mendoza hay falta de mano de obra para levantar la cosecha”, aseguró Solano.

Según explicó, esto se atribuye a dos factores: por un lado el traslado, la pandemia no deja salir a la gente de las provincias y la mano de obra tradicional para estas cosechas proviene de provincias del norte como Tucumán y Chaco. Son los llamados “trabajadores golondrina” y la imposibilidad de circular de una provincia a otra afectará a gran parte de la cosecha.

Por otra parte, el sistema de subsidios que alcanza por razones de emergencia a la mitad de las familias argentinas genera que algunos quieran trabajar pero temen perder el beneficio social si acceden a un empleo.

“Esta situación se ha dado desde años anteriores”, afirmó Solano. Quienes poseen un salario social complementario, al acceder a un empleo, sus datos se cruzan con los que posee el Ministerio de Desarrollo Social, se hacen monotributistas sociales y dejan de cobrar automáticamente. Para “levantar” de vuelta el salario social se requiere de una alta burocracia que desalienta la búsqueda de empleo.

Los trabajadores golondrina están dejando de concurrir a las cosechas porque prefieren el incentivo del beneficio social que es anual, deslizó el dirigente..

Este tipo de empleos duran 3 o 4 meses y luego el trabajador vuelve a su hogar en el caso que no consiga otro trabajo como la cosecha del limón o la manzana. De esa manera, la estacionalidad de las cosechas van combinando a la misma porción de trabajadores, la economía familiar se mantiene y el productor puede cumplir con los ciclos de cosecha y embalaje.

El dirigente advitiró que esta faltante de mano de obra puede trasladarse a los costos, ya que hay riesgo de que se pierda una parte de la cosecha. “Eso va a tener un efecto en la góndola”, y señaló que las producciones de tomate y morrón pueden llegar a sufrir un incremento de precios porque quienes levantan la cosecha son también quienes empacan.  

En Río Negro esta problemática puede afectar la cosecha de manzana, pera y uva.

 

Ver también: Falta mano de obra en las economías regionales: piden que los beneficiarios de planes sociales puedan ser contratados

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