El impacto de los incendios forestales en Córdoba: ¿cómo afectó a la producción ganadera durante el 2020?

Desde el INTA elaboraron un informe de las secuelas que dejaron cientos de hectáreas quemadas durante el año pasado.

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El impacto de los incendios forestales en Córdoba: ¿cómo afectó a la producción ganadera durante el 2020?
11deMarzode2021a las15:04

El 2020 no solo se vio afectado por el coronavirus, si no que Córdoba también sufrió importantes incendios. Luego de un arduo trabajo de los bomberos y la ayuda del tiempo, las llamas se apagaron.

Pero, no se puede negar, que tuvo un enorme impacto a nivel ambiental como social y productivo. Un equipo de trabajo de la Estación Experimental Manfredi y Cruz del Eje elaboraron un informe sobre el impacto que dejó el fuego en la ganadería, ya que la zona afectada tiene a la hacienda como una actividad principal.

El informe destaca que el fuerte componente ambiental, principalmente como consecuencia de la sequía, conjugó un importante rol en el secado de los combustibles, y el impacto de múltiples heladas que favorecieron aún más la disponibilidad de combustibles finos secos. “Esta fuerte combinación explicaría en gran medida el comportamiento explosivo que se observó en los distintos incendios de pastizales ocurridos”, detalla el informe.

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Esta zona cordobesa, denominada zona Ganadera Extensiva del Noroeste, se caracteriza por la actividad ganadera mixta (bovina-ovina; bovina-caprina). “En relación a la producción bovina esta se encuentra fuertemente orientada a la cría con algunos engordes eventuales, siendo el indicador Novillo+Novillito/Vaca <0.4”, explica el informe.

El equipo de trabajo integrado por Nicolás Mari, María Ahumada y Diego Pons del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) llegó a la conclusión que con los datos censales que más del 80% de las explotaciones agropecuarias (EAPS) tienen como base forrajera el pastizal o monte natural, disponiendo en menor proporción de chacras pequeñas sin riego que son destinadas al cultivo de maíz y verdeos de invierno.

“La base nutricional de estos sistemas ganaderos se basa fundamentalmente en la producción natural de montes y pastizales disponibles con escaso impacto de pasturas implantadas o suplementación”, señalaron los técnicos. Desde el INTA destacaron que este elemento sugiere por un lado una temporalidad forrajera directamente relacionada con la época de lluvias siendo en la zona estacional de primavera tardía y verano.

La zona afectada por los incendios respecto al total de la superficie de la explotación, la media informada es del 83% tomando valores mínimos del 25% y alcanzando en más del 50% de los casos la totalidad de la explotación. Por lo que el alimento se ve directamente afectado por la disponibilidad de lluvias en la zona estacional. 

Los incendios también trajeron un impacto en las existencias ganaderas. En este sentido, desde INTA destacaron que en la zona se vieron afectadas un total de 20615 bovinos, 3524 ovinos, 2283 caprinos, 1365 equinos, 1174 aves, 196 cerdos y 603 colmenas. 

Se observa que en todos los casos predomina la especie bovina, señala el INTA. “En relación al impacto en los sistemas ganaderos podemos diferenciar en fases y en los distintos aspectos relacionados. De acuerdo a esto podemos determinar las fases agudas donde se producen las bajas y lesiones ocasionadas por quemaduras y golpes por encierros rápidos, separación de los terneros, entre otras características”, detalla el informe. Según los relevamientos efectuados por el equipo de trabajo los daños no fueron sustanciales ya que los productores pudieron realizar los encierres rápidos en la mayoría de los casos. 

“En una segunda instancia se evidenció la pérdida de condición corporal de los animales por la falta de comida esto complicado además por la escasa oferta forrajera debido a la sequía sostenida y las heladas persistentes”, describe el informe. También se destaca una tercera fase donde, según el estudio realizado, se generaron disturbios en el manejo reproductivo.

Por último, se dio la situación de que los incendios coincidieron con la época de partos y servicios. “La falta de cerramientos adecuados debido a la pérdida por el fuego y la escasez de alimento limitó el manejo de las categorías más vulnerables como las vaquillonas, produciendo servicios sin el control necesario”, detallaron los técnicos.

Al mismo tiempo se suma el impacto en los indicadores productivos del próximo año. “Esta zona presenta índices de destete inferiores al 55% promedio y es esperable que en el otoño próximo los valores sean inferiores. Además, y a partir de las visitas a los productores afectados, algunos de ellos manifiestan la posibilidad de abandono de la explotación por la imposibilidad de hacer frente a los arreglos necesarios y a la reposición de instalaciones”, concluye el informe realizado por el INTA Manfredi.

Informe completo

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