Con la mira en los barbechos

Dentro de poco estaremos en forma masiva cosechando los cultivos estivales y cerrando una instancia, pero continuando con nuestro eterno ciclo sin fin de producción, hoy más que nunca el axioma se mantiene: “el campo no para”

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07deAbrilde2021a las12:00

Una de las herramientas que disponemos para el manejo de las malezas es la aplicación de herbicidas siendo una de las tareas más cruciales que realizamos, pero no obstante una que no llegamos a dedicarle el tiempo de planificación correspondiente. No hablamos de cuál o cuáles herbicidas utilizar sino de cómo aplicar estos herbicidas para su mejor aprovechamiento.

La aplicación de herbicidas para el control de malezas, por regla general, es llevada a término a través de la dilución de los productos en agua y posterior distribución a través de la pulverización. La pulverización es un proceso mecánico que a partir de un cierto volumen de caldo, produce cierto número de gotas con diferentes tamaños (espectro de gotas) y permite que el producto fitosanitario sea distribuido sobre la superficie del blanco a ser tratado.

Por lo tanto, el proceso de pulverización se realiza con un propósito, el de depositar un producto fitosanitario en un objetivo definido y con una cantidad suficiente, entonces la operatoria toma un valor superador, ya no es más una “pulverización” y se transforma en una “aplicación”. Muy lindo lo escrito anteriormente… pero mejor pasemos a la acción, vamos a esbozar conceptos prácticos para planificar la aplicación de los herbicidas.

*Manejo de Plagas + Tecnología de Aplicación de Fitosanitarios-INTA EEA Pergamino

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