Maíz: probaron siete híbridos a distinta densidad de siembra y comparten los resultados

El estudio se realizó en la Unidad Demostrativa Agrícola de INTA San Antonio de Areco

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Maíz: probaron siete híbridos a distinta densidad de siembra y comparten los resultados
16deJuliode2021a las15:55

El INTA San Antonio de Areco realizó un ensayo para evaluar el comportamiento de los híbridos actuales de maíz a diferentes densidades de siembra en el norte de la provincia de Buenos Aires.

Ensayo de densidad de siembra en maíz

El trabajo tuvo en cuenta que, en densidades bajas de siembras de maíz, la reducción de la distancia entre surcos contribuye a asegurar una mayor cobertura durante la floración. Sin embargo, en los planteos bien manejados y con las densidades correctas, se alcanzan las coberturas necesarias para una máxima intercepción de luz. Para ello, las ventajas en reducir la distancia entre surcos resultan generalmente de reducida magnitud.

Entre las conclusiones del estudio destacan que las precipitaciones durante el ciclo de crecimiento del cultivo fueron de 443 mm, por debajo del promedio histórico (1982-2019) ubicado en 701 mm, lo que evidencia que la oferta hídrica fue considerablemente menor.

"La distribución de las precipitaciones fue irregulares, adecuadas en el mes octubre para el establecimiento del cultivo, y menor en noviembre y diciembre. Durante enero, la recuperación de las lluvias posibilitó que la etapa de llenado de grano se transite de manera normal, con nuevas disminuciones en febrero. Este nivel hídrico menor a los valores históricos no tuvo un impacto directo en el rendimiento promedio que fue de 7870 kg/ha, seguramente por las oportunas precipitaciones en enero", señalan.

En este sentido, la mayoría de los híbridos mostró un muy buen comportamiento productivo en las tres densidades de siembras planteadas evidenciando su plasticidad ante diversas condiciones de manejo. El híbrido KM 3821 tuvo un adecuado rendimiento en la densidad más baja y en la intermedia aunque menor en la más alta; mientras que los híbridos KM 4480 y KM 4580 tuvieron menores niveles de rendimiento ante aumentos de la densidad de siembra. En estos últimos materiales es más necesario conocer las densidades óptimas de manejo para alcanzar adecuados niveles de producción.

"Si bien es una experiencia de un sólo año, y muy puntual, se observa que el continuo desarrollo genético y de adaptación de materiales comerciales a distintos manejo de densidades pueden mejorar la producción de un cultivo clave para la intensificación sustentable como es el maíz", concluyen.

Mirá el informe completo: 

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