El dólar hace agua

Mientras tanto, el Gobierno sigue en campaña y dando explicaciones (si se pueden llamar así) del escandalo de la fiesta clandestina en la quinta presidencial de Olivos. Por Eleonora Cole

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20deAgostode2021a las08:00

Agua y dólares. Dólares y agua. Desde chicos nos enseñan que el agua es insípida, incolora e inodora. El dólar es de papel moneda, impreso con tinta y de color verde. Una moneda dura, estable y dominante en el mundo. Entonces, ¿Qué tiene que ver el agua con el dólar? Todo. La crisis hídrica en nuestro país tiene un enorme impacto en la economía y por ende en el ingreso y egreso de dólares.

Si apelar al impacto medioambiental que tiene la enorme crisis hídrica que estamos viviendo no funciona, vamos a intentar con el bolsillo. Eso nunca falla. Es la economía, son los dólares, es por ahí. 

Mientras el Gobierno sigue en campaña y dando explicaciones (si se pueden llamar así) del escandalo de la fiesta clandestina en la quinta presidencial de Olivos, el impacto de la falta de lluvias y nevadas afectan las cuentas de nuestro país.   

Economías Regionales

Lo que está sucediendo en la zona de Cuyo es preocupante. Allí, la sequía afecta la producción de ajo, olivas y vinos. Los productores aseguran que es la peor crisis hídrica en los últimos 20 años. “Esta mega sequía requiere de una política de Estado sobre la utilización del agua. Este es el eje central para nuestra proyección en materia productiva. Si no contamos con los niveles necesarios de agua para hacer frente a un año agrícola común, tenemos que empezar a rever decisiones productivas y de inversión”, asegura, preocupado, Nicolás Vicchi, productor vitivinícola y dirigente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (ACOVI). 

La cebolla tiene una gran proporción de agua, cerca del 90%. En la zona de Villarino y Patagones, sur de la provincia de Buenos Aires, está la mayor producción de del país y la falta de agua en el río Colorado trae serios problemas. Ya son varios los productores que decidieron destinar el área a otros cultivos.

Una situación similar viven los productores de frutillas en la zona de Coronda, provincia de Santa Fe. El río Coronda es afluente del río Paraná  y es el responsable de cerca del 80% del riego para los productores de la zona. ¿Cuál va a ser el resultado de esto? Menos producción y por ende mayores precios. Hagamos futurología. Así como hoy es la carne, la frutilla será la próxima culpable de la inflación imparable que tenemos en la Argentina. Sí, la frutilla del postre.  

Energía

La bajante del río Paraná y del río Limay podrían afectar en la generación de energía en el país. La represa hidroeléctrica Yacyreta, ubicada frente a la provincia de Corrientes, depende del agua del río Paraná. La represa ya está trabajando a un tercio de su capacidad instalada. La sequía es la peor en los últimos 77 años.

“La Entidad Binacional informa que, en función de la persistencia de la actual condición climática imperante en la cuenca de aporte, y a los resultados de los escenarios planteados por los centros climáticos de referencia, visualiza como situación muy probable la profundización de la bajante del río Paraná”, reza el informe hidrológico de la Entidad Binacional Yacyreta (EBY).

Por su parte la represa El Chocón, ubicada sobre le río Limay entre Río Negro y Neuquén, tiene una bajante histórica por la falta de lluvias y nevadas. El gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, decretó la emergencia hídrica por 180 días. Bajo la misma norma se declara la Emergencia y/o Desastre Agrario por sequía en todo el territorio provincial y se crea el “Comité de Emergencia Hídrica, Social y Productiva”.La medida es por la situación que además del Limay presentan hoy las cuencas de los ríos Neuquén y Colorado.

En definitiva, no tenemos la posibilidad de producir la energía que necesita el país. Esto significa que se comienza a importar energía, es decir empiezan a salir dólares de la economía. Al mismo tiempo, en el mismo país, se le ponen trabas a quienes más dólares generan. Sí, el campo. Le dije, querido lector, que lo voy a repetir en cada columna. El que avisa no traiciona.

Exportaciones

El Paraná es la principal vía navegable para el transporte de granos y derivados. La bajante del Paraná obliga al sistema de exportación agroindustrial a embarcar en la Hidrovía y completar en los puertos del Atlántico (Necochea y Bahía Blanca). Según Gustavo Idígoras, presidente de CIARA y CEC, (Cámara de la industria aceitera de la República Argentina y Centro de Exportadores de Cereales) “se está cargando hasta 35% menos en el Paraná con costos logísticos que siguen aumentando. El flete adicional para llevar el trigo y sobre todo al maíz a Bahía Blanca está en 25 dólares adicionales. Eso daría una cifra total de 200 millones de dólares. El tema es que se podría agravar hasta noviembre, con lo cual el cálculo total incremental para los exportadores podría ser cercano a los 1000 millones”.

Dólares que dejan de entrar al país y dólares que se van en importaciones. Insisto, si no les toco el corazón con el impacto medioambiental que tiene esta crisis hídrica, intento hacerlo con el bolsillo. Es momento de hacernos cargo. Es momento de desarrollar un plan serio de uso racional del agua, un recurso cada vez más escaso.

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