Dólar y elecciones: qué pasó históricamente con la economía en "modo electoral"

Tanto las tarifas como el tipo de cambio implican trasladar inflación del presente hacia el futuro

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Dólar y elecciones: qué pasó históricamente con la economía en "modo electoral"
30deAgostode2021a las12:42

El informe macroeconómico de CREA describe que, en la recta final hacia las elecciones, el Gobierno profundiza el “modo electoral” y apunta a recuperar lo más posible el nivel de actividad: "Esta dinámica produce incertidumbre al ir en contra de las posibles condiciones del FMI para un acuerdo y ser difícilmente sostenible dada la delicada situación de las cuentas externas".

Qué pasa con el dólar en las elecciones

En primera instancia, desde el equipo de CREA repasan que los Gobiernos suelen retrasar el tipo de cambio de cara a las elecciones y 2021 no es la excepción. En efecto, tomando las últimas 6 elecciones, sólo en 2019 se llegó a las generales con un tipo de cambio más competitivo que el vigente al cierre del año anterior. En 2013 y 2017, la competitividad fue similar, aunque durante buena parte de ambos periodos estuvo por debajo de la que había a fin del año anterior.

En 2021 en particular, se observa una pérdida de competitividad de 11,5% desde principios de año, caída unicamente superada por la dinámica de 2015. Así, el tipo de cambio real se encuentra hoy en su mínimo valor para la actual administración, volviendo a valores similares a los de antes de las PASO 2019.

Principalmente, el comportamiento de la competitividad del tipo de cambio responde a que el peso se deprecia actualmente solo 1% mensual, en el marco de una inflación que ronda el 3% mensual.

En paralelo, también continúa el freno a los aumentos de las tarifas de los servicios públicos. Más en detalle, los precios regulados aumentaron 26% en lo que va del año luego de crecer 14,7% en 2020 frente a una inflación general que trepó 36% en 2020 y 29% entre enero y julio de 2021.

De esta manera, los incrementos de precios que no se trasladaron a la boleta de los consumidores fueron afrontados con subsidios, que totalizaron 1,6% del PBI entre enero y julio de 2021, el doble que en 2019 y un nivel similar al de 2016, cuando el proceso de aumentos tarifarios y reducción de los subsidios recién comenzaba. Más allá de los subsidios, se observa un comportamiento más expansivo de las cuentas públicas en general y sólo en julio y lo que va de agosto ya se emitió más dinero para financiar al fisco que en todo elprimer semestre ($380.000 millones vs $330.000 millones).

 

Mas allá del costo fiscal, tanto las tarifas como el tipo de cambio implican trasladar inflación del presente hacia el futuro, cuando sea necesario corregir el retraso que actualmente se está generando (especialmente en las tarifas). De esta manera, uno de los factores que vuelve más negativa la lectura de los elevados registros inflacionarios actuales, es que la lenta baja observada ocurre en el marco del uso de “anclas” que implican costos o correcciones futuras.

 

"El efecto de este paquete, que se vio reforzado con medidas crediticias para monotributistas y para la compra de bienes de consumo (Ahora12), venía siendo limitado y, hasta junio, el salario real cayó 2% respecto a dic-20", destaca CREA.

En tanto, concluyen: "Hacia adelante, los indicadores son mixtos. En junio, el EMAE creció 2,5% mensual, aunque en julio, de acuerdo a estimaciones privadas3 , la actividad se retrajo 1,8% mensual. Más allá de los números puntuales de los últimos meses previos a las elecciones, se debe tener en cuenta que, pese a la implementación de políticas de estímulo con costos futuros, el EMAE estuvo 2,1% por debajo de los niveles de junio de 2019 que, por otra parte, fue un año de crisis".

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