La historia de los Capitanich, que comenzaron con 100 hectáreas y ahora siembran unas 6.000: cómo lo hicieron

“Somos productores de alma”, destacan en la empresa familiar que ya acumula 38 años de pasión por el campo

La historia de los Capitanich, que comenzaron con 100 hectáreas y ahora siembran unas 6.000: cómo lo hicieron
03deNoviembrede2021a las10:07

Luego de que Capitanich Agropecuaria S.A. cosechara el primer lote de trigo de la campaña 2021/22, Agrofy News habló con los encargados de la empresa familiar que tiene casi 40 años para contar.

“Tratamos de transmitirles a nuestros hijos todo lo que nos enseñó nuestro padre. Uno no mira solamente una campaña, sino que mira un futuro para uno y para la empresa, para perdurar en el tiempo”, sostiene Leonardo Capitanich (36), quien hoy está al frente de la firma junto a sus tres hermanos. El productor resaltó la importancia de pasar la pasión por el agro a la próxima generación, la incorporación de tecnología a los cultivos y de los nuevos proyectos que emprendió la compañía.

La firma nació en 1983 y fue fundada por Héctor Capitanich, hermano de Jorge, gobernador de Chaco, y de  Daniel, exvicegobernador y actual embajador en Nicaragua. Pero lo único que une a la empresa con la administración pública es el vínculo familiar, que es muy bueno. “Los hermanos de mi papá son políticos y mi padre, productor”, aclara Leonardo.

Capitanich Agropecuaria: los inicios y la pasión por el campo

El campo comenzó con 100 hectáreas de algodón y girasol, en Colonia José Mármol, Chaco, y poco a poco fue expandiéndose. En la década del 90, en el establecimiento comenzaron a cultivar soja, maíz y sorgo, mientras continuaban con las anteriores producciones. “Se empezó a diversificar”, sintetiza Leonardo.

En la actualidad, la empresa, que emplea a 15 trabajadores, produce en 6.000 hectáreas, de las cuales 500 son propias y el resto es arrendada. Allí producen algodón, soja, maíz, sorgo, trigo y girasol. A su vez, desde hace tres años que siembran en Santiago del Estero.

Leonardo recuerda que cuando era chico volvía de la escuela e iba al campo familiar a ayudar a su padre. “Siempre trabajé a la par de mi viejo, a partir de los 10 o 12 años, ayudándolo en algunas tareas. Más que un juego, fue una pasión. Después, cuando empecé a crecer, me dieron más responsabilidades y me volqué de lleno en la empresa”, rememora y advierte que el mismo camino siguieron sus hermanos menores. Actualmente en la empresa también trabajan Iván, que es ingeniero agrónomo, Gisella, que es abogada y Wilman, que aún está en la secundaria. “Mamamos esto desde siempre, trabajando en familia y para adelante”, destaca el productor.

Cuando eran pequeños, la familia vivía en el campo y los niños asistían a la escuela rural, donde su madre era docente “Nosotros crecimos ahí, no era una diversión, sino parte de nuestra vida diaria. Íbamos incorporando tareas acordes a lo que podíamos hacer”, reflexiona Gisella, quien se une a la conversación.

En la actualidad, Leonardo vive en Colonia José Mármol. “A mí me dicen que soy un apasionado por el agro y eso es algo que quiero transmitirlo para la gente de la ciudad, que vea que el campo es lindo”. El productor también busca pasar ese sentimiento a sus descendientes. “Mis dos hijos sienten la pasión. Con mi mujer vivimos en el campo, ella es docente y trabaja en la secundaria de la colonia, y nuestros hijos van a la escuela rural. Ven las labores agropecuarias todos los días. Eso es importante  y lindo, porque ven el trabajo que uno hace”.

La incorporación de tecnología y nuevos proyectos

Para poder dar el salto, desde la hacienda comenzaron a introducir cambios tecnológicos. Primero, con la siembra directa. “Desde el año 200 nos fuimos tecnificando, con agricultura de precisión, tratando de involucrar la robotización agropecuaria, mapeando los lotes, haciendo seguimiento con imágenes satelitales y carga de datos de la cosechadora hacia la base de datos para tomar decisiones de qué cultivos sembraremos, por ejemplo. Dentro de un mismo lote hay distintos ambientes y varía la cantidad de fertilizantes y semillas que utilizamos. Todo esto hace que los campos sean cada vez más productivos”, describe Leonardo.

Esta incorporación de agtech le permitió al establecimiento ser la productora del primer lote de trigo de la campaña 2021/22, que fue entregado el 14 de octubre en Carcarañá, Santa Fe. Es una hazaña que ya habían logrado en 2019. “Lo logramos porque sembramos un poco temprano el trigo. Aunque no era nuestro objetivo, porque no somos productores de primicias, eso nos permitió tener la chance de ser los primeros y estamos recontra chochos”, admite Leonardo, quien se muestra satisfecho por el resultado y contento de poder mostrar un poco de su pueblo “Es un orgullo lo que tenemos y lo que podemos hacer con sacrificio. Es lindo transmitir que con las vicisitudes que tenemos, se puede producir y seguir adelante”, agrega.

Por su parte, Gisella confiesa: “Fue casualidad, pero con estos reconocimientos uno se pone contento y orgulloso de poder transmitir la actividad a nivel nacional”.

Si bien la empresa nació con cultivos, desde este año incorporaron animales. “Hicimos fuertes inversiones en la parte ganadera”, adelanta Leonardo. La firma compró madres preñadas y por ahora se dedicará a la cría y recría a pasto natural de Brangus y Braford. “Somos productores de alma”, completa Gisella.

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