Según el FMI, cuál es la receta para bajar la inflación en la región

Un informe indicó cómo abordar la problemática, que no solo afecta a la Argentina; lo peor no pasó y persiste un “peligro” que podría derrumbar a las monedas regionales; el precio de los alimentos y su impacto en la pobreza

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Según el FMI, cuál es la receta para bajar la inflación en la región
16deNoviembrede2021a las17:18

Un informe publicado en el sitio web del Fondo Monetario Internacional (FMI), titulado “El problema de la inflación en América Latina”, brindó algunas sugerencias para mitigar el fenómeno inflacionario y empezar a controlarlo de otra manera.

En primer lugar, el informe planteó la necesidad de “gestionar las expectativas” a través de declaraciones o aumentos de las tasas, una medida clave para detener la espiral inflacionaria. “Es por eso que los bancos centrales de la región no han tardado en actuar para preservar su credibilidad, ganada a base de mucho esfuerzo, en un entorno incierto”, argumenta el texto, que añade: “Todos los países de AL-5 ya han subido sus tasas de política monetaria, y las autoridades monetarias han emitido mensajes más alcistas sobre la orientación de la política monetaria”.

Además, el FMI –que por estas horas aguarda una propuesta de la Argentina para encaminar un plan económico sustentable y acordar las condiciones del pago de la deuda- hace foco en encontrar “un punto de equilibrio”.

“Pese a las subidas recientes de las tasas de interés, la orientación de la política monetaria sigue siendo generalmente acomodaticia y continúa respaldando la recuperación que está en curso. Pero aun así la región se enfrenta a difíciles disyuntivas, y tiene que encontrar un punto de equilibrio entre las inciertas perspectivas inflacionarias con niveles de empleo aún muy inferiores a los observados antes de la pandemia y una recuperación desigual del mercado de trabajo en América Latina”, precisa el documento.

La inflación y su impacto en las tasas de interés

América Latina atraviesa una etapa en la que la inflación subió en los países cuyas economías son las más grandes del continente. En efecto, la suba inflacionaria llevó a los principales bancos centrales a incrementar las tasas de interés antes de que la actividad económica se termine de recuperar por completo.

En tanto,un informe sobre perspectivas económicas titulado “Perspectivas económicas: Las Américas” da muestras de la rapidez del aumento de la inflación. “En el primer año de la pandemia, la inflación media en Brasil, Chile, Colombia, México y Perú (AL-5) estaba por debajo del promedio de otras economías de mercados emergentes. Ahora es más alta, con un promedio interanual de 8% en octubre, y de más de 10,5% en el caso de Brasil”, grafica el texto.

Y en este punto aparece un ítem clave a la hora de analizar la problemática: el precio de los alimentos. Su escalada comenzó a gestarse antes de la irrupción de la pandemia de coronavirus, y desde enero de 2020 experimentó un aumento promedio de más de 18% en los países de AL-5.

“En América Latina, los precios de los alimentos representan casi una cuarta parte de la cesta de consumo media. Para los hogares que aún están recuperándose de la crisis del coronavirus, la carestía de los alimentos deja menos recursos para gastar en otros bienes”, señala el informe, que profundiza en que esta región padece “los mayores niveles de desigualdad del ingreso”, con lo cual la carga es más pesada para los hogares de bajo ingreso, que destinan una mayor proporción de sus ingresos a alimentos.

“Incluso la inflación subyacente, que excluye los precios de los alimentos y la energía –puntualiza-, ha rebasado la tendencia previa a la pandemia este año, y en octubre registró un promedio interanual de 5,9%”

Un panorama propio de la incertidumbre

Si bien las presiones inflacionarias deberían ser temporales y la inflación a mediano plazo probablemente retornará a los niveles fijados como meta por los bancos centrales, es menester tener en cuenta que en la región reina “una gran incertidumbre”.

A su vez, el shock de la pandemia “es peculiar, y resulta difícil determinar su impacto en los precios de las materias primas, los cuellos de botella de la oferta y los crecientes costos de transporte”.

Por otro lado, América Latina está en pleno combate con una larga historia de inflación alta e inestable, lo que significa un desafío para los bancos centrales que recientemente lograron afianzar paulatinamente su credibilidad. “Estos antecedentes pueden haber dado lugar a prácticas de indexación (contratos cuyas condiciones se modifican automáticamente con la inflación) que podrían acelerar aún más los precios”, alerta en este punto el documento publicado en la web del FMI.

En ese sentido, en materia de alertas, la publicación concluye: “También existe el riesgo de que las condiciones financieras internacionales se endurezcan rápidamente en respuesta a la evolución de la inflación en las economías avanzadas, lo cual provocaría una salida de capitales. Este posible shock podría poner en peligro la estabilidad financiera y depreciar las monedas en América Latina, exacerbando las presiones inflacionarias”.

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