Batalla del Mío Mío: la historia de la maleza que hizo triunfar a los Federales en Clarke

El enfrentamiento tuvo lugar en 1829 en la comuna de Carrizales y sentó un precedente en nuestra región por la importancia que supo tener en su desenlace una planta local

Batalla del Mío Mío: la historia de la maleza que hizo triunfar a los Federales en Clarke
21deFebrerode2023a las09:42

Si bien fue un episodio de gran trascendencia en nuestra historia regional, poco se ve en las escuelas sobre la "Batalla del Mío Mío", ocurrida en el año 1829 en Carrizales (a veces llamada Clarke), una comuna ubicada en el Departamento Iriondo, provincia de Santa Fe. Y es que se trata de una zona donde abunda el Mío Mío, planta a la que se conoce popularmente como romerillo, la cual tiene propiedades curativas cuando se la utiliza en proporciones justas, pero que ingerida en cantidad es tóxica.

Si bien muchos historiadores de la región coinciden en que se trata de una leyenda no corroborada oficialmente, es bien conocida la historia de cómo este cultivo fue determinante para que las tropas de Estanislao López, en ese entonces Gobernador de Santa Fe, se impusieran por sobre el ejército unitario, comandado por Juan Lavalle. Se trataba de un hombre de gran prestigio popular y que había intervenido en la gesta independentista que desencadenaría los sucesos relacionados con este hecho.

En campo de guerra

El punto de partida fue el fusilamiento de Dorrego el 1º de diciembre de 1828 y la autoproclamación de Lavalle como gobernador de Buenos Aires. Y es que la Convención Nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata (conjunto de las provincias que estaban adscritas a los gobiernos revolucionarios surgidos tras el triunfo de la Revolución de Mayo) desconoció ese nuevo gobierno y repudió el asesinato por “alta traición contra el Estado” con que se quiso justificar su ejecución.

“Lavalle había decidido incursionar con sus tropas sobre la provincia de Santa Fe porque había un gobierno de participación numerosa que desconocía su figura como nuevo gobernador. Era una Convención que incluía a las provincias del Litoral y que había surgido de un tratado y López era la autoridad reconocida de estas regiones”, explicó Teresa Suárez, docente e investigadora en Historia en Universidad Nacional del Litoral.

López se caracterizaba por tener un ejército que se basaba en el profundo conocimiento de los lugares donde ejercían la defensa. Su experiencia lo había llevado a batallar junto al cuerpo militar Los Lanceros del Sauce, integrado por poblaciones indígenas de la provincia, a la vez que contaba con baqueanos en sus filas, conocedores de la geografía del territorio, pero también de su flora y su fauna.

De acuerdo a información provista por el INTA de Oliveros, los baqueanos se servían del Mío Mío para curar manqueras en sus pingos, mezclando tiernos brotes con grasa, formando una pasta que untaban en zonas de animales afectadas. Pero por ser venenoso tanto para caballos como vacas fue utilizado de manera estratégica en combates.

Justamente ellos mismos sugirieron a López el camino donde había que esperarlo a Lavalle, a pocos kilómetros de Clarke. El mismo, según Suárez, iba a auspiciar como “señuelo” o “trampa” para su ejército gracias a las grandes plantaciones de Mío Mío. “Si los animales pastorean un poco y comen de esta planta no les pasa nada, pero si comen bastante después de, por ejemplo, una hambruna y encima toman agua, la combinación puede ser fatal”, indicó la historiadora.

Luego de asegurar a sus propios caballos con morrales para evitar que estos lo ingirieran, aguardaron a que arribara al lugar el ejército unitario. Lavalle venía de ser reconocido como uno de los responsables en el triunfo en Ituzaingó en 1927, en el que las tropas de las Provincias Unidas del Río de la Plata vencieron a las tropas del Imperio del Brasil, enfrentadas por el control de la Banda Oriental en manos brasileñas desde 1820.

Llegaba al territorio santafesino con veteranos de esa batalla y no dudó en dejar alimentar a sus animales con el yuyo letal. "...maniobró López con un éxito que abonó su estrategia. Por una serie de movimientos hábiles que denotaban cierta resolución de preparar un ataque, atrajo a Lavalle a terrenos cubiertos de la hierba venenosa llamada mío-mío, donde este acampó. Al día siguiente, Lavalle constató que habían muerto más de 600 caballos", refirió el historiador Adolfo Saldías en un relato sobre el acontecimiento.

Así, la facción que pretendía controlar la zona e imponer su modelo de país por sobre el resto de los territorios pagó con creces su ignorancia, ya que, la caballería era decisiva en las guerras del siglo XIX. Y esto, pese a ser un ejército “más robusto” en palabras de Suárez y mejor preparado en armamentos y tropas.

Otro dato de color es que el senador por Iriondo, Hugo Rasetto, impulsó un proyecto de ley para declarar como patrimonio cultural e histórico al espacio donde se llevó a cabo la conocida batalla, el cual obtuvo sanción definitiva el año pasado. El legislador sumó que el proyecto incluye también la encomienda al Poder Ejecutivo de que se diseñe y se construya una obra, monumento o espacio conmemorativo dentro de la jurisdicción de la comuna de Carrizales a modo de homenaje.

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