Alerta roja para productores: la maleza que logró una resistencia múltiple a herbicidas

Se ha confirmado la resistencia a Sulfentrazone en un biotipo de Amaranthus palmeri en el centro este de la provincia de Santiago del Estero

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Alerta roja para productores: la maleza que logró una resistencia múltiple a herbicidas
03deOctubrede2024a las17:55

Aapresid informó a través de la REM (Red de Manejo de plagas) una nueva alerta roja por la resistencia que desarrolló el Amaranthus palmeri a herbicidas.

Alerta roja por maleza resistente

Concretamente, esta alerta plantea la resistencia del Amaranthus palmeri al preemergente sulfentrazone, inhibidor de la PPO de la familia de las triazolinonas, en conjunto con herbicidas de las tres familias de ALS y glifosato.

Según describen, a nivel mundial se han descrito hasta la actualidad 79 biotipos con resistencia a diferentes grupos de herbicidas: Auxinas, ALS, EPSPS, HPPD, PSII y PPO. Para este último modo de acción únicamente se habían reportado a los activos postemergentes fomesafen, lactofen, acifluorfen.

Para el activo sulfentrazone es el primer reporte internacional de resistencia de esta especie, siendo el registro más cercano el de Amaranthus hybridus en Bolivia en el 2005.

En Argentina en 2013 se confirmó en A. palmeri  la resistencia a los herbicidas clorimuron, Imazetapir, Diclosulam (Inhibidores de ALS) y en el año 2016 a Glifosato (inhibidores de la EPSPS). 

A inicios del año 2024, se evidenciaron fallas de control en Amaranthus palmeri en un área de aproximadamente 150 hectáreas en lotes destinados a soja en la localidad de Los Juríes, en el centro este de la provincia de Santiago del Estero. Se trata de fallas de control con aplicación preemergente de sulfentrazone a la dosis recomendada por el marbete. Ante este hallazgo, se recolectaron semillas del biotipo para ser analizadas por especialistas para evaluar esta sensibilidad en condiciones controladas. 

"Es importante destacar que esta situación está circunscrita actualmente a un lote específico de la localidad mencionada, ya que no se han evidenciado situaciones similares en áreas cercanas o lotes de la Chacra Bandera Aapresid. Además, A. palmeri no es la especie más dominante de este género en la región, siendo A. hybridus la de mayor presencia. Por ello, es crucial difundir esta información para que los productores de la región y de otras áreas presten atención a esta situación", advierte Aapresid.

Hay estrategias de manejo para el Amaranthus palmeri

El manejo de esta maleza se presenta como especialmente dificultoso debido a la capacidad de manifestar resistencias y a la gran capacidad para dispersarse. Estudios recientes en EE UU determinaron que una planta aislada de Amaranthus palmeri puede llegar a colonizar entre un 95 y 100% del lote en solo 3 años, por lo cual se debe implementar un programa de manejo acorde a disminuir la capacidad de diseminación de esta maleza. Esto exige un plan proactivo que integre prácticas complementarias a las químicas, entre ellas:

  • Monitoreo frecuente y prolijo, para una precisa identificación en estadios tempranos. Además del monitoreo de banquinas, bordes y otros espacios que podrían albergar poblaciones de la maleza. También el monitoreo por aplicación química, permite detectar tempranamente fallas de control y posibles resistencias.
  • Rotación de cultivos, para interrumpir el ciclo de la maleza y rotar herbicidas con diferentes mecanismos de acción y los momentos en los cuales estos se aplican. El uso de alternativas de cultivos tolerantes a herbicidas también facilita este fin.
  • Siembra de cultivos de servicios, contribuye a suprimir las emergencias de manera significativa al disminuir la temperatura, la alternancia térmica y la cantidad de luz que llega al suelo. Facilita a su vez el manejo, concentrando el flujo de emergencia de la maleza.
  • La implementación de cultivos con arreglos espaciales competitivos, como espaciamientos estrechos y selección de materiales con mayor aptitud competitiva. 
  • La extracción de plantas aisladas en forma manual-mecánica antes de que las semillas alcancen la madurez es muy importante, para eliminar posibles escapes y dispersiones.
  • Limpieza de la maquinaria agrícola, especialmente si provienen de lotes enmalezados y antes de ingresar a un lote limpio. Evitar la cosecha de manchones con elevada densidad o hacerlo al final.  
  • Control químico La probabilidad de éxito en el control químico está relacionado con la oportunidad o momento de realización de los tratamientos.

Las prácticas de control deben comenzar luego de la cosecha del cultivo estival ya que en ese momento, se pueden encontrar plantas jóvenes que acortan su ciclo alcanzando el estado reproductivo con tamaños pequeños, capaces de producir semillas viables. Por lo que deben ser eliminadas por medios manuales o a través de tratamientos con herbicidas. En este caso, utilizar glifosato en mezcla con hormonales (2,4-D, dicamba o picloram) y PPO quemantes (carfentrazone, piraflufen o saflufenacil) resulta una buena estrategia; es importante recordar que aunque existan poblaciones con resistencia o baja sensibilidad a cada uno de los activos por separado, la mezcla de los tres sigue teniendo un control efectivo. La utilización del doble golpe con paraquat luego de los herbicidas anteriores también puede mejorar el resultado final. 

En la primavera (octubre a diciembre) pueden registrarse nuevas emergencias que también deben ser eliminadas tempranamente.  Aquí se puede realizar similar tratamiento que se mencionó anteriormente para el barbecho. Pero más allá de esta aplicación - y debido a la elevada producción de semillas, germinación superficial y continua durante la primavera y verano que presenta esta especie -, el manejo se debe centrar en bajar el banco de semillas del suelo, por lo cual la utilización de herbicidas preemergentes o con acción residual y con un mecanismo de acción diferente a los inhibidores de ALS, debe incluirse sí o sí en el programa de manejo.  

Dependiendo del cultivo a sembrar, zona de producción (para evitar problemas de fitotoxicidad) y fecha de siembra, es posible utilizar en soja Metribuzin, Diflufenican, S-metolaclor, Terbutilazina, Flumioxazin, Pendimetalin, Piroxasulfone, etc. Para el caso del maíz se puede utilizar Acetoclor, S-metolaclor, Piroxasulfone, Isoxaflutole, Amicarbazone, Terbutilazina, Biciclopirone, Flumioxazin. 

Las combinaciones de estos activos con diferentes mecanismos de acción y/o la aplicación secuencial de los mismos, dentro de un breve intervalo de tiempo, en general tienen un mayor impacto y pueden extender el período de protección, contribuyendo a prevenir la evolución de resistencia. 

Las aplicaciones de postemergencia deben ser complementarias a las prácticas culturales y a los tratamientos residuales. 

Para el cultivo de soja, las opciones disponibles con mecanismos de acción diferentes al glifosato y a los inhibidores de ALS, son relativamente pocas y comprenden el fomesafen y lactofen, solos o en mezcla con benazolin o cloroacetamidas recordando que en algunos casos, existen poblaciones poco sensibles o resistentes a los herbicidas inhibidores de PPO en post emergencia. Para tener éxito en estos tratamientos la maleza tiene que ser muy pequeña y estar en buenas condiciones hídricas, puesto que estos herbicidas son regulares en su eficacia. Para el caso del maíz los herbicidas inhibidores de la síntesis de pigmentos (HPPD) como mesotrione, tembotrione, tolpyralate o topramezone, en mezclas con inhibidores del fotosistema II como atrazina son excelentes opciones. En cultivos con tecnología Enlist, el glufosinato de amonio (inhibidores de la síntesis de aminoácidos) en mezcla con 2,4D asegura un excelente control.

¿Qué podría pasar a continuación?

En Argentina, se observa una marcada tendencia hacia el uso rutinario de herbicidas de alta eficacia y facilidad de aplicación, lo que incrementa la probabilidad de aumentar la frecuencia de biotipos resistentes. En particular, los herbicidas inhibidores de PPO se están utilizando con gran intensidad y frecuencia, lo que probablemente ha ocasionado la selección de este biotipo con resistencia múltiple. 

"Este hallazgo se limita a un lote específico de la localidad, sin evidencias similares en áreas cercanas, por este motivo es esencial compartir esta información para que los productores revisen sus lotes después de la aplicación e identifiquen escapes tempranos, para evitar que la resistencia se propague", concluyen desde Aapresid.

Además, el sulfentrazone continúa siendo de alta utilidad en el control de A. palmeri y de Amaranthus hybridus, siendo esta última la especie de este género de mayor dispersión en el país. Por lo tanto, es esencial cuidar su uso para mantener su eficacia el mayor tiempo posible. Esto se logra mediante la implementación de las prácticas de control mencionadas, de manera conjunta y planificada, ya que aplicadas de forma aislada tienen un impacto relativo.

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