La enfermedad que preocupa en caninos y cómo se puede controlar

Asociada comúnmente a alérgenos de características ambientales, la Dermatitis Atópica Canina (DAC) se define como una enfermedad de predisposición genética, inflamatoria y pruriginosa, con manifestaciones clínicas características

La enfermedad que preocupa en caninos y cómo se puede controlar
04deAbrilde2025a las14:27

La dermatitis atópica canina (DAC) es una enfermedad crónica y recurrente de la piel que afecta a muchos perros, causando un impacto significativo y negativo sobre la calidad de vida de la mascota y de su familia. Dentro del pool de enfermedades de la piel, es una de las de mayor prevalencia e incidencia a nivel mundial, la cual mantiene un sostenido incremento en los últimos años.

Consiste en una dermatitis de tipo pruriginosa, condicionada genéticamente y asociada a una hipersensibilidad frente a alérgenos específicos que provienen principalmente del entorno. Frecuentemente, la piel suele contaminarse secundariamente con microorganismos [bacterias y/o levaduras], los cuales suelen ser la causa principal de incremento del prurito y de la perpetuidad del cuadro clínico.

Es la principal causa de consulta dermatológica en perros, afectando del 10 al 15%; particularmente algunas razas más afectadas tales como el Bull Dog Francés, West Highland Terrier y Shar Pei, siendo en este último el que más la padece”, comenta el médico veterinario Tomás Velázquez, especialista en pequeños animales y comercial viajante de animales de compañía de Drovet S.A.

Es probable observar esta enfermedad en perros entre el primer y tercer año de vida, pero cada vez es más común su presencia en cachorros de hasta 6 meses.

ENTRANDO EN LAS CAUSAS

Para el veterinario, las causas, así como el origen y desarrollo de la enfermedad, son muy complejas. Actualmente se sabe que es una condición multifactorial determinada por factores intrínsecos como extrínsecos, resultante de una interacción entre el sujeto y el medio ambiente.

Diversos estudios sugieren que las alteraciones en la función de la barrera epidérmica, así como las aberraciones inmunológicas [cambios humorales, células T, citocinas, mediadores inflamatorios], son las alteraciones genéticas claves en la dermatitis atópica”, explica Velazquez.