Las anécdotas del productor agropecuario que terminó el Dakar y hasta hizo una colecta solidaria durante la carrera más dura del mundo

Leo Cola, productor agropecuario e integrante del CREA Carnerillo, completó el Dakar 2026 en Arabia Saudita y aprovechó la visibilidad de la competencia para impulsar una colecta solidaria junto a otros productores

Las anécdotas del productor agropecuario que terminó el Dakar y hasta hizo una colecta solidaria durante la carrera más dura del mundo
23deEnerode2026a las17:27

Leonardo Cola comenzó 2026 alternando el campo con uno de los mayores desafíos del deporte motor. El productor agropecuario e integrante de CREA dejó por unos días su actividad habitual para subirse a una KTM 450 y correr el Dakar, el rally más exigente del mundo. En su segunda participación, tras su debut en la edición 2020, logró completar todas las etapas en Arabia Saudita y finalizó en el puesto 31 de la categoría Rally2.

Oriundo de Río Cuarto, y empresario miembro del CREA Carnerillo, en la región Centro, Cola sumó al desafío deportivo una iniciativa solidaria. De acuerdo al artículo de Contenidos CREA, durante la competencia, junto a otras empresas de la red CREA, impulsó una colecta para colaborar con tres instituciones locales que trabajan con niños, niñas y jóvenes en contextos de vulnerabilidad, aprovechando la visibilidad internacional del evento.

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El recorrido del Dakar 2026

Dakar 2026

El circuito incluyó zonas de Arabia Saudita como Riad, Bisha, Wadi Ad-Dawasir, Al Henakiyah, Yanbu, Al Ula y Hail, combinando desierto abierto, dunas y sectores más montañosos. El recorrido total superó los 8.000 kilómetros e incluyó 13 etapas y 14 días de competencia.

“Fue una experiencia única, que disfruté plenamente. Más allá de que tenía visualizada la llegada para el 17 de enero, me había planteado vivir el momento kilómetro a kilómetro. Por supuesto que hubo días más complejos y cansadores, como una jornada donde recorrimos 915 kilómetros, 14 horas arriba de la moto. Pero con toda la experiencia que traía, sabía dónde me estaba metiendo”, contó Cola.

Esta edición tuvo además el desafío de la etapa maratón y el campamento refugio. En esos tramos, los pilotos no cuentan con la asistencia habitual de sus equipos y deben resolver descanso y logística con recursos mínimos. En lugar del campamento tradicional, recibieron una carpa, una bolsa de dormir y tres raciones de comida para una merienda, cena y desayuno. “Fue increíble estar en el medio del desierto, compartiendo esa vivencia con el resto de los pilotos de motos. Fue un momento muy enriquecedor”, agregó.