Adiestran perros para detectar un virus que no tiene cura y es clave para la citricultura

El INTA Yuto, en articulación con SENASA, AFINOA, organismos provinciales y el sector privado, impulsa la detección canina como estrategia complementaria para fortalecer las barreras fitosanitarias y prevenir el ingreso del HLB al norte argentino, una región clave para la citricultura argentina.

Por
Adiestran perros para detectar un virus que no tiene cura y es clave para la citricultura
11deFebrerode2026a las13:29

Desde 2019, el equipo de Detección Canina en Cultivos (DCC) trabaja de manera coordinada con AFINOA y bajo el aval de la COPROSAVE Salta–Jujuy, integrada por INTA, SENASA, INASE, AFINOA, UNSa, UNJu y los ministerios de Producción de ambas provincias. Bajo este marco, la detección canina se suma como actividad complementaria a los controles fitosanitarios tradicionales.

El uso del olfato canino permite detectar material vegetal cítrico y al insecto vector Diaphorina citri antes de que la enfermedad ingrese a una región estratégica para la producción de limón, naranja y pomelo.

Te pueden interesar sembradoras

El HLB es causado por variantes de la bacteria Candidatus Liberibacter sp., identificada en Argentina en su variante asiática. Fue detectada por primera vez en 2012 en Andresito, Misiones, y actualmente avanza en el noreste, afectando plantaciones comerciales, arbolado urbano y plantas de traspatio.
Su principal complejidad es que no tiene cura y puede tardar hasta cuatro años en manifestar síntomas visibles, por lo que la erradicación de plantas infectadas es, hasta el momento, la única estrategia de manejo efectivo.

“Los síntomas tardíos hacen que la prevención sea el único camino viable. Cada planta infectada que no se detecta a tiempo es un multiplicador del problema”, explicó Ceferino Flores, responsable del Laboratorio de Fitopatología y Coordinador de Investigación del INTA Yuto, quien remarcó la importancia de la detección temprana para la sustentabilidad productiva regional.

Ante esta necesidad, el INTA incorporó la cinotecnia como una herramienta rápida, precisa y de bajo costo operativo. Los primeros ensayos, inspirados en experiencias de Florida y California, demostraron que los perros pueden identificar Diaphorina citri en cargas vehiculares y transportes de pasajeros con una precisión superior a los métodos visuales.

En 2024, tras los buenos resultados, se realizó una demostración en territorio junto a SENASA, AFINOA y productores citrícolas. “La herramienta no reemplaza la inspección técnica, pero la potencia: reduce el tiempo de revisión y aumenta la probabilidad de intercepción”, destacó Flores.

Actualmente, los perros operan en puestos de control de AFINOA, donde detectan el ingreso de material cítrico de propagación: plantas, restos vegetales, yemas o varillas, que representa un alto riesgo fitosanitario. La articulación incluye a las provincias del norte, el sistema nacional de fiscalización y al sector privado exportador, que ve en esta tecnología una capa adicional de bioseguridad.

perros adiestrados

“Estamos avanzando para que los perros puedan detectar plantas infectadas incluso antes de que expresen síntomas visibles. El objetivo es proteger al NOA del ingreso del HLB”, sostuvo Flores.

perros adiestrados

Para los productores, el impacto es directo: preservar el estatus sanitario del NOA significa sostener rindes, asegurar mercados externos y evitar pérdidas millonarias en un sector clave, que lidera el ranking frutícola nacional y posiciona a la Argentina como potencia mundial en exportación de limón.

Temas en esta nota