De estudiar juntos a vender más de 600 mates por mes y hasta desarrollar calabazas especiales para mate
Mateo Comba y Luciano Albertengo fundaron Che Mate y se posicionaron en el mercado; producen su propia calabaza y apuestan a genética propia
Lo que comenzó como un simple vínculo entre dos estudiantes, hoy es una empresa consolidada. Mateo Comba y Luciano Albertengo son dos amigos que se conocieron cursando en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario, en Zavalla.
La historia de CheMate
A partir de la amistad lograron transformar su pasión compartida en "Che Mate". Ahora se convirtió en un negocio que ya superó los ocho años de historia.
La iniciativa comenzó en el living de una casa. Entre apuntes y materias compartidas, empezaron a comprar y vender pequeñas cantidades de mates. Con el tiempo, el proyecto superó sus expectativas estudiantiles: sumaron bombillas, termos y lograron abrir su propio local.

