Con 185 quintales por hectárea de maíz duplicó el rinde nacional: “Fue una suma de cosas que se hicieron bien”
Fernando Llobet cuenta qué fue lo que terminó marcando la diferencia para lograr una excelente campaña

En el corazón de la zona núcleo, donde los rindes altos no son la excepción sino la regla, todavía hay lugar para las sorpresas. Eso fue lo que le ocurrió a Fernando Llobet, productor de Elortondo, en el sur de Santa Fe, cuando decidió probar un híbrido nuevo en una porción de su campo.
Rompiendo techos: un maíz duplicó la media nacional en el sur santafesino
En un lote de 50 hectáreas, apostó apenas 10 al NS 7765 VIPTERA3. El resto quedó en manos de un material ya probado, el AX 7761 VT3P, que venía acompañándolo campaña tras campaña con resultados consistentes.
La lógica era prudente: probar sin arriesgar demasiado. Pero el resultado cambió el planteo. “El 7765 le ganó por unos 8 quintales”, resume.
Y no fue en un año sencillo. Los rindes finales oscilaron entre 178 y 185 quintales por hectárea, con un promedio cercano a 182 qq/ha. Números que, incluso en la zona núcleo, se ubican muy por encima del estándar productivo.

