Una muerte inesperada cambió sus planes: la familia Magnano se reinventó, logró crecer con marca propia y potenciar la producción del campo
Son del norte de Córdoba y se definen como familia empresaria; el desafío del traspaso generacional
Por
Una situación dramática que sucedió cerca de la familia generó un replanteo en la empresa. Después de trabajar por separado con los hijos, Betina Quadro y Pablo Magnano decidieron incorporarlos al día a día del campo.
La transición generacional y la consolidación de la familia empresaria se convirtió en un pilar estratégico. En este caso, CREA destacó la historia de la familia Magnano y Quadro del norte de Córdoba.
En la actualidad, la familia se integró y se consideran socios por elección. De ser una empresa familiar a una familia empresaria.

Seguí leyendo
Alquilar campos en Córdoba cuesta 14 % más en dólares, pero el arrendamiento sigue en 12 quintalesEl día que cambió la mirada sobre la empresa
La muerte de un amigo cercano a la familia generó un punto de inflexión. “Un gran amigo de la familia falleció de muerte súbita y sus hijos debieron hacerse cargo de la empresa de manera imprevista; eso fue muy movilizador”, relató Betina Quadro a CREA.
A partir de allí, los padres y los hijos comenzaron a trabajar codo a codo en la empresa. Primero observando y luego participando. La convivencia en pandemia también fue un acelerador del proceso.
El campo incluye módulos de riego y granos orgánicos certificados como trigo y maíz pisingallo. La incorporación de los hijos aportó una mirada urbana que enriqueció el negocio.
Bianca, desde el diseño gráfico, asumió el branding de la firma. Por su parte, Valentino, desde la comunicación audiovisual, se abocó a comercializar los productos de la marca Triel.
Bajo la iniciativa de la nueva generación, la empresa diversificó su matriz de negocios incorporando un proyecto de agricultura regenerativa. Este proyecto contempló la reforestación de sectores del establecimiento y la estructuración de corredores biológicos integrados con el paisaje nativo.

A partir de allí, hubo una redefinición de los roles e incorporaron herramientas de profesionalización. Betina Quadro señaló que la cuestión de la transición generacional en las familias empresarias es un tema complejo.
“Por un lado, no resulta conveniente imponer mandatos para forzar situaciones. Pero, por otro, resulta indispensable inculcar el conocimiento de la empresa familiar para que puedan hacerse cargo de la misma desde el rol que consideren más adecuado", planteó.
Finalmente, el proceso demostró que la sustentabilidad corporativa dependió de la institucionalización de las relaciones de trabajo. Quadro destacó que en la familia empresaria los miembros comparten un legado y se eligen como socios.
“Esa tarea no se genera de manera espontánea: requiere esfuerzo, trabajo y tiempo, además de estar abierto a conversaciones que pueden resultar incómodas. La instrumentación de esquemas de gobernanza empresaria sirven para proteger a la empresa, pero fundamentalmente también a la familia empresaria", concluyó.
