Superaron los 9.000 kg/ha de maíz en secano gracias a una práctica que sacó el potencial de los híbridos

Un ensayo en San Luis registró una diferencia de más de 1.500 kilos por hectárea entre dos densidades de siembra; los investigadores destacaron el papel del número de granos, aunque advirtieron que la estrategia depende de la disponibilidad de agua

Por
Superaron los 9.000 kg/ha de maíz en secano gracias a una práctica que sacó el potencial de los híbridos
07deOctubrede2026a las11:00

Aumentar la densidad de siembra permitió mejorar un 27% el rendimiento del maíz en un ensayo realizado en San Luis. La diferencia entre los dos planteos evaluados superó los 1.500 kilos por hectárea, en un ciclo marcado por condiciones hídricas favorables durante las etapas críticas del cultivo.

El ensayo fue realizado por el grupo de Producción Agrícola de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA San Luis, en Villa Mercedes. Los investigadores compararon densidades de 8,5 y cinco plantas por metro cuadrado en ocho híbridos comerciales, bajo condiciones de secano.

Los resultados mostraron que, con 8,5 plantas por metro cuadrado, el rendimiento promedio alcanzó los 7.408 kg/ha. En cambio, con una densidad de cinco plantas por metro cuadrado, el promedio fue de 5.825 kg/ha.

Te puede interesar Insumos Agrícolas

El lote utilizado tenía antecedentes de cinco años de alfalfa, una condición que favoreció la estructura del suelo y que debe considerarse al interpretar los resultados.

Maximiliano Riglos, investigador del INTA San Luis, explicó que la respuesta estuvo relacionada con una mayor cantidad de granos por unidad de superficie. Este componente compensó la reducción en el peso individual de los granos y permitió obtener mejores rindes con el planteo de mayor densidad.

Más plantas y mayor número de granos

El incremento en la densidad elevó un 63% el número de granos en promedio, mientras que el peso individual cayó un 19%. Según Riglos, las condiciones durante la floración fueron determinantes para explicar esta respuesta.

“Hay una compensación típica del cultivo: más plantas generan más competencia; durante la floración, momento en el que se define el número de granos, las condiciones fueron extraordinarias, lo que favoreció a ese componente del rendimiento sin una reducción exagerada en el peso de los granos”, indicó Riglos.

El comportamiento también presentó diferencias entre los ocho híbridos comerciales evaluados. Dos materiales superaron los 9.000 kg/ha con la densidad más alta: el LT 722 VT3 PRO, que se destacó por el peso de sus granos, y el LT 723 TRE, que logró el resultado a partir de una mayor cantidad de granos por superficie.

También se registraron desempeños destacados en los híbridos NK 835 VIP 3 y ARG 7718 VT3 PRO, con rendimientos cercanos o superiores a los 8.000 kg/ha.

El agua, una variable clave para definir la densidad

La respuesta del maíz estuvo vinculada con la evolución de las lluvias durante el ciclo. El cultivo comenzó con restricciones hídricas, pero luego recibió más de 200 milímetros acumulados entre febrero y marzo, durante la floración y el inicio del llenado de granos.

Además, los planteos de mayor densidad mostraron una mejor captura de radiación. Durante el llenado, llegaron a interceptar cerca del 88% de la radiación fotosintéticamente activa, un factor que contribuyó al desempeño del cultivo.

Sin embargo, aumentar la cantidad de plantas también implica una mayor demanda de agua. De acuerdo con Riglos, los planteos más densos pueden agotar más rápidamente la humedad de los primeros estratos del suelo, por lo que la estrategia requiere evaluar las condiciones de cada campaña.

“No es una receta bajo ningún punto de vista. En años húmedos, partiendo con el perfil cargado, la alta densidad podría ser una opción para evaluar, pero en escenarios secos este planteo puede jugar en contra”, advirtió Riglos.

Temas en esta nota