La revolución del cultivo que puede superar las 100 toneladas y competir con la soja y el maíz con nuevos negocios: la empresa que trajo lo último a nivel mundial a la Argentina
Con genética de última generación, mayor calidad forrajera y crecientes oportunidades de exportación, la alfalfa busca dar un salto productivo; el cultivo tiene margen para convertirse en una alternativa cada vez más estratégica para los sistemas ganaderos argentinos
PorLa reciente TodoLáctea confirmó el alto nivel de interés del sector agropecuario por las nuevas tecnologías forrajeras, escenario en el cual Alfafas WL, a través de Agvance, destacó al presentar su estrategia de aclimatación de variedades modernas.
La empresa Agvance, distribuidora de Alfalfas WL, se posiciona fuertemente en el segmento premium, acercando innovaciones de clase mundial al mercado argentino con el claro objetivo de incrementar su participación de mercado en volumen de semillas.
Un portafolio diseñado para la alta demanda
Durante el evento, Gabriel Kieffer, responsable técnicos de Alfalfas WL, detalló las principales soluciones que la firma ofrece para los productores. Uno de los grandes lanzamientos es la variedad 1090 (grupo 10), la cual fue descrita como una verdadera revolución para aquellos sistemas intensivos que tienen una altísima demanda de materia seca.

"Fuimos la primera empresa en Argentina en disponer de la tecnología HarvXtra RR desde su liberación en 2019. Actualmente contamos con tres variedades que incorporan este evento y continuamos trabajando para sumar nuevos materiales", indicó Kieffer en diálogo con Agrofy News.
La oferta de alfalfas se complementa además con la variedad 623, que sobresale por tener un mayor porcentaje de multifoliación, la variedad 828, y el anuncio de la futura llegada al mercado de la genética 929. El uso de todas estas variedades modernas está pensado para optimizar al máximo la calidad forrajera en los establecimientos.
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La implantación: un trabajo artesanal y preciso
Desde la compañía hacen especial hincapié en que la inversión en genética de punta requiere, de manera excluyente, una gestión agronómica profesional y eficiente. Kieffer definió a la siembra como un proceso "artesanal", donde la calibración de la maquinaria, el estado del cajón alfalfero y la profundidad de siembra (que se recomienda que sea a medio centímetro) resultan factores críticos para el éxito del cultivo.
Aunque hoy en día se exploran métodos innovadores como la siembra con drones, desde Agvance recalcan que sigue siendo fundamental que la semilla quede cubierta con tierra para lograr una buena implantación.

La meta agronómica que se propone al productor es establecer entre 260 y 280 plantas por metro cuadrado a los 30 o 40 días de la siembra. Para lograrlo, aconsejan minimizar la distancia entre surcos a unos 10 centímetros, lo que mejora drásticamente la competencia frente a las malezas y maximiza el aprovechamiento de los recursos del suelo.
"Hace más de 14 años que trabajo en el sector de forrajes y pasturas, y siempre sostuve que debemos agriculturizar las pasturas. Es decir, dejar de hacer las cosas más o menos y empezar a trabajar con criterios de mayor eficiencia. En los últimos años veo que esa tendencia comienza a consolidarse. El buen momento de la ganadería de carne también ayuda a que los productores comprendan que invertir en genética y tecnología vale la pena", destacó.
También indicó que es fundamental trabajar sobre barbechos, cultivos antecesores, preparación de la cama de siembra y fertilidad: "Los suelos vienen sufriendo un fuerte desgaste y es necesario devolver nutrientes mediante análisis, fertilizaciones de base y refertilizaciones anuales".

En este sentido, citó los datos de la Red Nacional de Ensayos de INTA muestran que algunas variedades superan las 100 toneladas de producción acumulada en cuatro años: "Son niveles excepcionales que compiten perfectamente con cultivos como soja o maíz". Sin embargo, para alcanzar esos potenciales es necesario mejorar la nutrición de los suelos, corregir compactaciones y optimizar las condiciones físicas que permitan un mejor desarrollo radicular.
Acompañamiento técnico para tamberos y ganaderos
Históricamente, los productores de tambo han sido los pioneros a la hora de adoptar tecnologías y maquinaria de precisión para mejorar la calidad de sus forrajes. Sin embargo, se observa que los productores de carne están comenzando a sumarse a esta tendencia de profesionalización a medida que los números y la rentabilidad del sector mejoran.

Para que los productores puedan maximizar los rendimientos de esta inversión, Agvance y Alfalfas WL cuenta con un equipo de ingenieros y una extensa red de distribución. Este equipo está dedicado a brindar un soporte técnico continuo, funcionando como una fuente de consulta permanente para asegurar que el manejo a campo de estas alfalfas premium exprese todo su potencial.
