Malo: las exportaciones de carne ovina caen 55%

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09deDiciembrede1999a las09:00

La caída de los precios internacionales en elmercado lanero llevó a muchos productores a pensar en la carne ovina como unaalternativa. Sin embargo, esta actividad no está pasando por su mejormomento. Los costos de producción, la desertificación de los suelos, el climaque afecta las regiones patagónicas, los bajos precios y la débil estructurade comercialización impiden, entre otros factores, el desarrollo del sector.Incluso algunos productores afirman que la actividad «prácticamente no existe».

Las exportaciones argentinas de carne ovinacayeron 55,6% en el primer semestre de este año, totalizando 292.403 kilosnetos enviados contra 658.383 durante el mismo período del año anterior. Italiay España son los principales compradores de carne ovina argentina. Aunquelas ventas hacia esos dos destinos disminuyeron 17,7 por ciento y 38,2 porciento respectivamente, respecto del período enero-junio de 1998.

En tanto, las importaciones también sufrieronuna disminución. Si bien diciembre es el mes en el que más se consume carne-se llegaron a importar más de 430.000 kilos netos-, entre enero y junio deeste año se importaron 549.806 kilos de carne ovina, siendo Uruguay elprincipal proveedor de la Argentina, con 485.000 kilos exportados, seguido deChile con 21.578.

Por otro lado, las existencias ovinas seredujeron de 7,9% durante el período 1996-’97, según la última EncuestaAgropecuaria Nacional. Sin embargo, se observa un aumento de 28,9% enSantiago del Estero, contrarrestado por una disminución de 20,3%en Chubut y de 15,9% en la provincia de Buenos Aires. La Patagoniaes la zona que concentra 60% del total del ganado ovino, seguido de la regiónpampeana con 20%, la Mesopotamia con 10% y el resto se distribuye entre doceprovincias ubicadas desde el centro hacia el noroeste del país.

«Uno de los principales problemas productivos dela ganadería ovina en la Patagonia es la alta mortandad de los corderos durantebuena parte del año», según los técnicos del Instituto Nacional deTecnología Agropecuaria (INTA). «La crisis de la producciónlanera, motivada principalmente por la baja de precios, lleva a pensar que laempresa ovina necesita de alternativas de producción», aseguró AdolfoSarmiento, técnico de la Estación Experimental Agropecuaria INTA Bariloche.

«De las alternativas disponibles, la de mayorfacilidad y de más rápida aplicación para el producto lanero tradicional esla producción de carne ovina, partiendo de los mismos animales de raza Merino»,asegura un informe elaborado por el INTA.

Los productores que se abocaron a la carne ovina,considerada una subactividad lanera, encuentran su mayor limitación en la faltade oferta exportable, de una estructura exportadora y, fundamentalmente, de unainfraestructura frigorífica. «Prácticamente no se está comercializando, nohay oferta continua, porque los costos para el productor son altos», indicó Sarmiento.Los precios que se manejan en el mercado van de $ 2 a $ 2,1 el kilo al gancho yel pico de producción se da entre abril y mayo. El especialista en carne ovinaaseguró que «hay más capones que madres y eso perjudica en gran parte lareproducción».

Consumo

La demanda interna se encuentra acotada por lacompetencia de carnes de mayor hábito de consumo y menor precio, como la vacunay la aviar.

En la Argentina, el consumo promedio fue de 0,22kg/hab./año. Sin embargo, en zonas productoras, como la Patagonia, se registranniveles de entre 15 y 26 kg/hab./año, según un informe de la delegación INTAde Chubut.

Los principales países consumidores de carneovina son Nueva Zelanda con 32,5 kg/hab., Australia con 16,6 kg/hab., Grecia con14,2 kg/hab. y Arabia Saudita con 13 kg/hab.

Escribe Nanette Giovaneli
Ambito Financiero

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