Argentina venderá achuras a Japón

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24deAbrilde2000a las08:09

EXPORTACION DE US$ 300 MILLONES AL AÑO

LUIS CERIOTTO

El matadero principal de Tokio está en plenocentro, como si el mercado de Liniers quedara a un par de cuadras de la Plaza deMayo. Son siete hectáreas en medio de una ciudad donde el metro cuadrado valemiles de dólares. ¿No es una exageración? Depende: un buen novillo de razaWagyu, premiado, se cotiza a unos 45.000 dólares. En Japón, algunas vaquitasbien valen su peso en oro. A ese mercado apuntan ahora las tripas de losnovillos argentinos.

La estrategia para ingresar al mercado del Sol Naciente fue planteada por elconsultor Ignacio Iriarte, ante una mesa de productores y especialistasconvocada por la UCES. Lo primero que les planteó fue que se olvidaran de unmodelo de exportación ortodoxo. "Va a ser difícil vender carnerefrigerada por barco, porque no alcanzarían los 70 días que seguramente nosimpondrán los japoneses como plazo máximo. Y embarcar nuestros cortestradicionales por avión elevaría el costo a 4.500 dólares por tonelada, locual es impensable", anticipó. Y de inmediato planteó un camino impensadopara los paladares occidentales. "Pero la alternativa es venderlesachuras, aguja, falda, entraña, hasta el codo del mondongo. Con esaestrategia, podríamos exportar unos 300 millones de dólares en achuras",dijo.

Con 125 millones de habitantes, Japón tiene un consumo anual de carne de 10kilos por habitante. Es poco, contra el consumo argentino. Pero si se lo mide endivisas, es una mina de oro: un kilo de carne, en un autoservicio, ronda los 100dólares, y se vende en fetas. Claro que los japoneses no sabrían apreciarnuestros manjares, como el bife de chorizo o el lomo. Sus gustos difieren tantocomo si estuvieran al otro lado del mundo.

El "kobe beef", que es la carne que sale de los novillos Wagyu, escompletamente veteado en grasa, similar a la panceta. La grasienta carneestadounidense, de novillos engordados con maíz, es seca y magra para el gustode los japoneses. En el mercado de hacienda de Tokio, el animal más barato seremata a unos 8.000 dólares, contra los 300 que se cotizan en laArgentina. Pero muchas veces los productores evitan el Mercado de Hacienda y envíana sus animales a concursos privados. "Un animal premiado puede trepar sucotización a 45.000 dólares", asegura Iriarte.

En cambio, las achuras de los animales de la Pampa Húmeda podrían combinar demaravillas dentro de una gran variedad de platos hechos a base de caldo.

Iriarte intregró en marzo una misión comercial a Tokio que armó la Unión deIndustrias Cárnicas (UNICA) junto a dos consultoras y de inmediato entendió cuáles el negocio que pueden pelear los argentinos: "Jamás podríamos competircontra la maquinaria comercial de Estados Unidos; ellos son los mejoresvendedores del mundo. Pero podemos ingresar con los cortes que nosotros usamospara hacer carne picada".

Un dato a favor de esta estrategia es la reciente instalación de la ALIC, laoficina comercial de Japón en la Argentina.

"Esto hace pensar que los japoneses estiman que Australia no alcanzarápara cubrir un aumento de la demanda de carne, y que está dispuesto a incluir ala Argentina como proveedor, al menos en el mediano plazo", señaló elconsultor. Una gestión comercial con Japón lleva no menos de seis meses o un año.

Japón hasta ahora sólo se autoabastece en un 40% de carne; el resto se lovenden fundamentalmente Estados Unidos y Australia, con 300.000 toneladasanuales cada uno.

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