Al ternero le sacan el chupete

13deMayode2000a las08:58

DANIEL DIAZ. Nahuel Mapá, San Luis. Enviado especial
Laganadería de cría en la zona semiárida de la Argentina está buscando su despegue.Uno de los pioneros es Miguel Nelson, integrante del CREA Soven quien, con elasesoramiento de Alberto Nistal, explota dos campos familiares ("ElTala" y "El Guayco", unas 31.000 hectáreas) ubicados en el oestecuyano. Y otros dos (unas 3.100 hectáreas) en Buenos Aires, donde inverna losterneros que vienen del norte.

Cuando el sistema de cría tradicional empezó a dar pérdidas logró recuperarrentabilidad (el año pasado llegó al 2,7% sobre capital total invertido),a partir del destete precoz y el pasto llorón.

"Este tiene una producción de 1.800 kilogramos de materia seca (MS) y 180raciones/hectárea/año, frente al campo natural que sólo produce 450 kilosy 45 raciones respectivamente", explicó.

No conforme con esto, también está estudiando el impacto que pueden producir nuevasespecies forrajeras.

"El campo natural es de tendencia estival y posee regular calidad duranteel invierno", comentó. Las especies que están evaluando, tienen, por elcontrario, la característica de conservar buena calidad al ser diferidas.

Hoy, un 67% del área total es campo natural. Luego le sigue el pastollorón (22,5%), Panicum coloratum (4,5%), Digitaria eriantha (2,9%),Botriochloa (2,9%) y Antephora pubescens (0,2%).

La hacienda pastorea el llorón durante seis meses (noviembre a abril) yluego utiliza el resto de los recursos.

Los naturales (con potreros de 1.000 a 2.500 hectáreas, subdivididos conalambre eléctrico) son pastoreados por períodos cercanos a los 45 días porparcela.

En su esquema anterior, cada aumento de carga significaba una disminuciónen los porcentajes de preñez y, obviamente, en la producción de carne/ha.

Para resolver esta ecuación, Nelson viajó hasta el INTA Concepción delUruguay en Entre Ríos, donde aprendió los rudimentos de la técnica deldestete precoz .

En el 92 comenzó a aplicarla. En una primera etapa, a las categorías más jóvenes,"que mejoraron su performance pero que no tuvo el impacto esperado en larentabilidad", recordó.

Por ello decidió adoptar la técnica como sistema e instrumentarlo en la totalidadde las vacas.

Los resultados no tardaron en manifestarse. Junto con otras técnicas llegó, enel último quinquenio, a un promedio de 5,8 ha/unidad ganadera, unaumento de carga de 43%. "Se pasó de entorar 3.100 animales a 5.000vacas", dijo Nelson.

En el ejercicio 97/98, el porcentaje de preñez, sin contar a las vaquillonas deprimer servicio de 15 meses y vacas de segundo servicio anticipado, "fue de89%".

En cuanto a la producción de carne, comparando los períodos 83/94 y 94/99,aumentó un 46%: de 13,5 a 20 kilos/ha.

Cuestión de cruzamiento

En cuanto a la genética, trabaja para mantener la heterosis, bajo lasestrictas indicaciones de Fernando Lagos, con un rodeo de base Aberdeen Angus yBrahman. Las mezclas acebuzadas llegan al 66% de sangre índica y las madresamestizadas tienen el 33% de dicha sangre.

"En este momento se está buscando disminuir el porcentaje de sangrecebú y llevarlo a un 17% en todo el rodeo, mediante la introducción de otrasrazas".

Para ello, están inseminando las vacas con semen importado de las razasBellmont Red, Bontsmara y South Pol que le compran a Ricardo de las Carreras.

El rodeo futuro, luego de un proceso que le llevará no menos de 8 años, surgiráde una mezcla de sangres entre Angus, Hereford, Shorthorn, Afrikaner y Cebú."La idea es encontrar un equilibrio entre adaptación al medio ycalidad comercial del producto", aseguró.

Con todas estas mejor

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