El gobierno debe impulsar la clasificación del trigo

18deMayode2000a las08:05

yse permita la entrada de productos que dicen «son de mejor calidad», por casoCanadá o Estados Unidos. En realidad, el arancel externo común para el trigoes de 13 por ciento y obedece, en principio, a una protección contra lospaíses que subsidian su producción, justamente como EE.UU. y Canadá. Paradesacreditar al trigo argentino, los brasileños indican que el producto pierdecalidad con el paso de los años y que no está clasificado, lo que ledificultaría la tarea. El nuevo titular de la Asociación Brasileña de laIndustria del Trigo (Abitrigo), Roland Guth, sustentó dicha teoría durante lasúltimas semanas.

Desde la Argentina, los empresarios rechazan la postura brasileña. Eltitular de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), CarlosBoero, fundamentó ante Ambito Financiero que los brasileños están equivocadoscon su postura sobre la clasificación del trigo.

Periodista: ¿Existe un conflicto con los molineros de Brasil?

Carlos Boero: Yo no diría conflicto. Diría que las especificaciones de lostrigos argentinos es totalmente usada por los molinos brasileños por el temadel arancel. Los aranceles son el meollo del sistema. Los brasileños dicen queel trigo argentino no está clasificado. Y esto no es así. El trigo argentinoestá clasificado. Lo que pasa es que están en la diferenciación de precios.El impuesto al trigo argentino, por el Mercosur, es menor al impuesto al trigocanadiense o al trigo americano. Decir que el trigo argentino no estáclasificado no es verdad. El trigo argentino está clasificado. Pero no estáclasificado por el gobierno ni por ningún ente gubernamental. Pero el trigoargentino está clasificado por las industrias. Entonces, existe el trigoclasificado y es trigo de calidad. Es el mismo trigo que los molinos argentinoscompran y pagan más para poder hacer harina de cierta calidad.

P.: ¿Qué pretenden entonces los molinos de Brasil con este planteo?

C.B.: Pretenden que les bajen el arancel del trigo importado desde Canadá.

Los brasileños dicen que el trigo argentino no es corrector y que necesitanun trigo corrector. Pero el trigo argentino no está clasificado oficialmente,pero sí está clasificado por empresas privadas. El exportador es privado.

Caudalímetros

P.: La industria impulsó en los últimos años la instalación de loscaudalímetros para controlar la evasión. ¿La mayoría de los molinos lohabía instalado?

C.B.: El sector molinero fue pidiendo a los distintos gobiernos que secontrole la parte «en negro» que se estaba vendiendo de la harina. En unproducto como la harina donde el pan no tiene IVA, la diferencia es muy grandeentre el molino que vende con IVA y el molino que vende sin IVA.

En los últimos tiempos el avance de la venta del trigo en negro ha sido muyimportante. Nosotros, como industria, pretendemos que sea controlado la parte deharina en negro.

P.: ¿Cuánto es este volumen en negro?

C.B.: El volumen es muy variable. Se estima en $ 200 millones. Nuestrosmismos vendedores nos dicen que hay mucha harina negra en el mercado. Sinembargo, con esto no podemos decir que podamos identificar muy fácilmente aestos molinos. Hay harina negra en el mercado y son estos molinos a los quequeremos eliminar y le pedimos a Agricultura que los elimine a través deinspecciones. La industria en 94 por ciento fue a pedirle al gobierno que lacontrole. Entonces el gobierno saca un Decreto que establece que todos losmolinos deben instalar un aparato mal llamado caudalímetro. En realidad es unsistema de medición electrónico y de caudal, donde cada molino es verificadoen ese electrocardiagrama que acusa la molienda. Hay varios sectores, porejemplo, el azucarero, que nos han venido a preguntar qué sistema de controlusamos.

P.: ¿Por qué este sistema no regía desde antes si teóricamente debíaestar vigente?

C.B.: Fueron cambiando las distintas cond

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